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Chicas! Ya quedó esto, bueno la opción ganadora fue... Cronicas Vampíricas, soooo ahora vamos con otro detalle porque me he fijado en variiias cosas, dejarçe la encuesta hasta fin de año, como varias votaron por Eternial, veré que sea un proyecto a futuro no se preocupen porque me gusta consentirlas. Voten en la nueva encuesta====> las quieroo

jueves, 9 de diciembre de 2010

Capítulo 3: Paul


una vez mas quiero agradecerle a Patry y Marina por permitirme publicar esta historia...

¡AVISO IMPORTANTE LEER ANTES DEL CAPITULO!

Los personajes son de S.M, la historia es mía y de mi querida amiga Marina

La historia contiene vocabulario adulto, sexo explicito, dominación, violaciones…

Ósea que si eres de mente sensible o no te gustan estos temas, no leas la historia, ya que después no queremos quejas de que quedaron traumatizadas…

Queda dicho, asique a DISFRUTAR DEL CAPI

Un beso de sus amigas Patry y Marina

CAPITULO 3: PAUL

Mientras que los dos vampiros tiraban en cuerpo de la muchacha en el acantilado y emprendían el camino hacia la casa de la humana que había cautivado al frio Edward Cullen…

La inocente bella en esos momentos, se metía en la ducha caliente, intentando relajar los músculos de su cuerpo, Estaba cansada, pero ese cansancio no era físico, Sino mental. Había pasado todo el día dándole vueltas a la cabeza.

Había quedado con Paul para verse en la tarde, Ya que había tenido mucho trabajo en el taller esa semana, Y no habían podido verse. Muchas veces sentía que era culpa de ella, que quizás no le daba lo suficiente a Paul, el se lo había dicho muchas veces, pero la verdad es que aunque lo amara, una parte de ella le tenía miedo, mucho miedo. Odiaba sus cambios de humor constantes, no entendía como podía tratarla tan bien delante de la gente, y después a solas, tratarla como si fuera su muñeca, no era la primera vez que le pegaba, que la insultaba, incluso a llegado a tener sexo con ella contra su voluntad.

Ella había intentado dejarlo, pero el la había amenazado con hacer daño a su familia, y ella sabía que aunque su padre fuera el jefe de policía, no tenía nada que hacer contra un licántropo enfadado, a veces, no sabía cómo podía amarlo de esa manera, pero aunque en algunas ocasiones se comportaba como un animal dominante con ella, otras era tierno, cariñoso, amable, simpático… todo lo que ella amaba en el… pero esa tarde se dio cuenta que cada vez menos veces esa parte del salía al exterior…

Ya que a última hora, esa tarde, había recibido una llamada de el cancelando sus planes, de pasar toda la tarde juntos, En la playa de la Push.

"flashback"

Estaba metida en mi mundo de ensueño, contenta, ya que hoy por fin podría ver a mi Paul, aunque una parte de mi esperaba, que realmente fuera mi Paul, ya que la última vez que lo vi, el Paul que apareció, no fue el que yo realmente amo.

Últimamente estaba muy ocupado con su taller –si el es mecánico en la Push, tiene su propio taller- y apenas nos podíamos ver o hablar. Lo entiendo son muchas responsabilidades, pero había algo que no me acababa de hacer a la idea.

Últimamente lo encontraba más raro de lo habitual, pero de seguro eran mis paranoias e inseguridades, Siempre me pasa lo mismo y luego él se en fada con migo y es peor.

Estaba tan metida en mis pensamientos, mientras fregaba los platos sucios, que pegue un bote que casi me agarro al techo, cuando oí el sonoro ruido del teléfono.

Me apresuré a contestar, sabiendo que lo más seguro, seria mi Paul diciendo que ya salía hacia aquí para verme.

- Diga? - dije con la respiración un pelín acelerada, por la carrera que me metí de la cocina al salón, intentando no tropezar con el aire.

-hola nena, que te pasa te noto acalorada, es por mi cierto???-contesto Paul con voz picara…

- Ay Paul, que cosas dices, siempre haces que me ponga colorada - me sonroje furiosamente - simplemente que vine corriendo desde la cocina, Corazón ya vienes para aquí? Te echo muchísimo de menos , hace mucho que no nos vemos - me puse un poco melancólica no me gustaba estar lejos de él, me hacía sentir insegura y sola…

-pues por eso te llamaba cielo, es que ha surgido un problema en la reserva y tengo que patrullar con leah esta tarde, pero siempre puedo pasarme por tu casa por la noche, y me hechas una mano con un problemilla que tengo desde que no te veo… ya sabes me pone "ansioso" no verte en tanto tiempo- dijo Paul poniéndole énfasis en la palabra “ansioso” enseguida supe a que se refería y la verdad, no me apetecía nada…

-No, mejor no vengas, tengo que hacer deberes y además mañana tengo clases - dije de mala manera, esto no me estaba gustando para nada, se me hacia extraño que siempre tuviera que patrullar con leah, no había mas lobos? - Y como que te toca patrullar con leah? últimamente solo lo haces con ella, que no está seth o sam? o los demás? - no podía guardarme para mí misma esta rabia que sentía por dentro sabia que a leah le gustaba Paul y haría cualquier cosa para quitármelo…

-mira niña, no te pongas tonta, que sabes que no me gusta, patrulló con leah, porque me da la gana y punto, sabes que no me gusta que te metas en mis asuntos, soy el alfa y decido los turnos y me importa una mierda tus deberes, tus clases y tus tonterías de celos de niña insegura, te guste o no me pienso pasar por tu casa en la madrugada y por tu bien mas te vale tener dispuesta esa boquita tuya para la noche o tendremos un problema entendiste???- contesto Paul enfadado, odiaba cuando sacaba a relucir su carácter lobuno pero eso me pasaba por hacerlo enfadar, sabía que no debía hacerlo pero los celos me comían…

- Lo siento cariño, no era mi intención que te molestaras, solo lo decía porque se acercaban exámenes, y lo de leah tienes razón, si patrullas con ella por algo será - me removía inquieta en mi asiento, no quería que se enfadara conmigo y hubiera la posibilidad de que perdiera el control, sería mi culpa - Haz lo que quieras corazón - dije lo mas sumisa posible, aunque sabía que su amenaza seria cumplida, y no me gustaría, ya que cuando se pone así, es demasiado agresivo en el sexo…

-así me gusta cariño, te veré en la noche si?? además te echo de menos, bueno cielo tengo que colgar, pórtate bien un beso- a veces odiaba ese comportamiento tan volátil, al momento estaba bien y a los cinco minutos se enfadaba, y luego volvía a estar feliz y contento, prefería no preguntar, ya que siempre me decía "son cosas de lobos, todavía no lo controlo" dios quien lo entiende???

- Vale cariño, te esperare, yo también te echo de menos, te quiero mucho, tú me quieres verdad? - necesitaba escucharlo, estos cambios de actitud no me ayudaban en nada a mis comidas de cabeza…

-claro amor, nos vemos en la noche- y sin mas colgó, bueno al menos me dijo que me quería, porque eso significaba que me quería no??? Había dicho "claro amor" dios tengo que dejar de ser tan insegura, siempre me lo decía, pero era imposible, yo era tan poca cosa a su lado…

Me levante del sofá, con la idea de intentar despejar mi mente, haciendo cualquier cosa, cuando caí en la cuenta de que se acercaba la hora de cenar y prácticamente la despensa estaba vacía.

Así que aproveche, agarre mis llaves de casa, mi móvil y las llaves de mi coche y me dispuse a salir al supermercado del pueblo.

Salí de mi casa, cerré la puerta y me subí a mi furgoneta. Prendí la radio, que apenas si me funcionaba, lo cual me recuerda que le tengo que pedir a Paul que me lo revise , si el pobre tiene tiempo…

Ya iba por mitad del recorrido cuando…

"Dios, donde tengo la cabeza, si me dejado la cartera, con que supone que voy a pagar, le voy a decir, mira que cara más bonica tengo, me dejas llevarme la compra a casa? que penosa, hasta en pensamiento"

Y como no, tuve que dar la vuelta perdiendo, tiempo y gasolina. Como la casa es grande y no reparan gastos viva el sarcasmo, me dirigí hacia mi casa, haber si con suerte y no me dejaba nada mas al intentar volver al súper.

“fin flashback”

Mientras Isabella, salía de la ducha, dos sombras corrían por el bosque, hasta la pequeña casa del jefe Swan…

Las cabezas de ambos eran un caos, sobre todo la de Edward, ya que jasper intentaba bloquear los pensamientos, para que su compañero no se enterara de sus propias preocupaciones hacia él.

Sin embargo Edward, iba pensando, en cómo decirle a jasper el plan de enamorar a bella, no sabía como el rubio iba a reaccionar, siempre podía jugar con él, e intentar que el también sintiera algo hacia Isabella…

De repente Edward cambio el rumbo hacia la izquierda y entre la espesura de los arboles jasper pudo distinguir una pequeña casa color crema, De la que provenía el dulce olor de la humana a la que su compañero, hacia poco había estado espiando,

Siguieron hasta el árbol que había enfrente de la pequeña ventana y se encaramaron a el mientras veían entrar a la habitación a una castaña Cubierta con una escasa toalla verde.

A los dos se les hizo la boca agua, Y no solo por su olor Sino también por su cuerpo.

Jasper pensó, que su compañero exageraba, cuando le relato el físico de la castaña, Pero al verla personalmente, supo que no lo hacía, al contrario, se había dejado algunos detalles bastante importantes, sobre su anatomía…

Debajo de la toalla verde, podía entrever unas piernas torneadas, unas curvas deliciosas y unos pechos que cabrían con facilidad en las palmas de sus manos…

De repente el rubio bajo la vista hacia sus pantalones…

"dios ya estoy como una puta roca" pensó el rubio, Mientras Edward se reía por lo bajo Leyendo los pensamientos de su compañeros, que bajo la guardia al ver a la castaña…

-te lo dije jass- susurro Edward, para que la castaña no descubriera a sus visitantes nocturnos…

Mientras observaban como la morena se inclinaba, para secarse el pelo con la toalla Que tenía en la mano. Notaron como la toalla que tenia atada al cuerpo se desprendía poco a poco…

"tío como se le caiga la toalla no respondo, joder, entro y me la follo sin más, queda advertido" pensó jasper a sabiendas de que su amigo lo podía escuchar perfectamente en su mente…

Isabella estaba secándose el pelo, cuando de repente el sonido de su móvil la alerto. Sabía quien era, Y tenía miedo de contestar, No quería que Paul se enfadara, Pero había tenido un día penoso ya que no había parado de darle vueltas a la cabeza, Y no le apetecía verle, ya que sabría lo que pasaría. Mientras tanto un rugido salía del pecho de Edward al leer lo que pensaba bella

"sshh Edward, como te oiga la cagamos, tío que pasa" pensaba jasper,

-no me mandes callar jass no sabes lo que acabo de ver en la mente de la humana, ese hijo de puta que tiene por novio, es un puto licántropo, y no es la primera vez que se le va la mano con ella, ha llegado a violarla, te juro que lo voy a matar, lo buscare y se la cortare a cachitos - dijo Edward en un susurro vampírico para que solo su compañero lo oyera…

Jass iba a contestar, pero de repente escucharon la voz de la chica desde el otro lado de la ventana, estaba hablando con el tal Paul, y podían Escuchar la conversación perfectamente.

Bella contesto al teléfono con un poco de miedo, no sabía el ánimo que tenia Paul en estos momentos.

Aunque él no lo estaba pasando mal, al contrario…

Estaba en casa de una leah bastante ocupada con su cabeza entre las piernas de él, intentando convencerlo de que no quedara con "nerd Swan".

Riiiiinnnnngggg

-hola cariño, como estas? a ido bien la ronda? - no sabía que decir para desviar el tema y no le tocara tener que chupársela, era algo que personalmente ella no disfrutaba.

-uf cielo, pues si la verdad bastante bien y tú qué tal??- dijo un Paul bastante acalorado y con la respiración entrecortada, que no paso desapercibida por ninguno de los tres que escuchaban la conversación.

Ya que los chicos ya se imaginaban que podría estar pasando al otro lado del teléfono…

- cielo te pasa algo? te encuentras bien? se te nota acalorado o que te faltase la respiración quieres que vaya a verte o algo? – “haber si le estaba pasando algo y yo aquí tan paranoica toda la tarde por pensar que me la estaba pegando con leah, si seré mala novia” pensaba bella después de oír a su acalorado novio…

- uff no cariño en seriiiiooo - dijo con la voz un poco ronca y temblorosa- solo que estoy corriéndome, digo corrieeeenndooo por el boque- se oyo una risita al otro lado del telefono "buen juego de palabras, sere gilipollass.. Dios que boca tiene leah joder me voy a correr muy rápido" pensaba Paul, mientras al otro lado de la ventana jasper intentaba calmar la furia de Edward….

-dios lo voy a matar jasper, te lo juro, tiene a semejante hembra y deja que una golfa de cuarta le toque, dios si esa humana fuera mía la trataría como una reina…- decía un Edward cada vez mas enfadado… mientras que su amigo lo miraba extraño

-shhh Edward, al final nos ve… además a ti que más te da como la trate, y cállate quiero oír que hablan…- dijo jass intentando seguir la conversación…

- Paul que eran esas risitas? y estas corriendo por el bosque ahora? - las cosas no cuadraban para bella y no se podía controlar, una cosa es que se sintiera insegura y otra que la trataran como tonta eso si no lo iba a tolerar.

Eso le arrebato una pequeña sonrisa a Edward, al leer sus pensamientos y ver que esta pequeña gatita tenia garras, aunque aun le seguía costando contenerse de no ir a arrancarle la cabeza a ese gilipollas…

-que nada cieeelooo esqueee… estoo… leah está corriendo por el bossquee, detrás de un ciervoooo… si un ciervoooo, queee… diosss, mierda bellaaa, ahoraaa no tenngooo tiempooo, te llamoooo mañanaaa siiiiii!!!!!!!!!!! Jooooodeeeeerrrr adiossss- dijo Paul al otro lado del teléfono, mientras se corría en la garganta de leah. Mientras ella se lo tragaba todo y seguía chupándosela hasta dejarla limpia…

-es un hijo de puta- decía jasper mientras Edward apretaba los puños. De repente algo dentro de la habitación volvió a captar su atención rápidamente…

Bella había tirado el telefono contra la pared, y estaba pensando mil y una formas de matar a su querido novio (nótese el sarcasmo).

Bella no sabía dónde meterse, sentía una rabia que llegaba a limites insospechables, se sentía engañada e inútil, cosa que la hacía sentir muchísimo mas insegura de lo que ya era, “Paul se piensa que soy gilipollas o que, se la he chupado doscientas veces, se como habla cuando la tengo en mi boca, joder hija de puta, será cerda, cuando la pille la mato, aunque me cueste la vida, mujer lobo, mis cojones, lo que es, es una PERRA… es mi novio joder mi novio, será puta, ahora entiendo porque sam la dejo por Emily, dios los voy a matar…” pensaba bella mientras seguía tirando todo lo que tenía a mano… de repente como si una losa le callera encima, cayó al suelo sollozando, y repitiendo –porque si yo le doy todo, lo amo, ella solo lo desea…-

Esos sentimientos, por un momento, perturbaron a jasper y en contra de lo que él siempre pensó y vivió, sintió un poco de congoja y compasión por todo el sufrimiento de esa pequeña humana que los tenía cautivados. Pero no se dejo llevar por eso, si no que se recompuso rápidamente, porque para él esos pensamientos eran un pequeño signo de debilidad. Que no quería demostrar delante de su compañero…

-Edward, debemos hacer algo, aunque me cueste reconocerlo, no me gusta verla así, podría dormirla, y tu ayudarla con un buen sueño…- decía jasper, mientras Edward, tenía otros planes con la pequeña humana, después de oír uno de sus pensamientos…

“seguro que a ella la trata con cuidado, y fijo que hasta le da orgasmos, a mi ni eso, me trata como su muñeca hinchable, los únicos orgasmos que he tenido, me los he provocado yo, ya que siempre le doy todo lo que quiere, joder me ha hecho de todo, le ha dado igual lo que siento, si me gusta o no, me ha hasta obligado a tener sexo anal, y sabe que lo odio, dios ya no aguanto más, quiero dejarlo… no puedo sufrir más…” pensaba bella apenada, sin saber lo que sus pensamientos provocaron a uno de sus acompañantes nocturnos…

-creo que tengo una idea mejor jasper- dijo Edward, mientras tocaba a su compañero, mostrándole los pensamientos que acababa de escuchar en la mente de bella…

-estas pensando lo mismo que yo compadre???- pregunto jasper, mientras Edward asentía, dando comienzo al plan de conquista que empezaba a rondarle en la cabeza…

-duérmela jasper, creo que esta noche dos íncubos le darán placer en sus sueños…- decía Edward, mientras tanto jasper enviaba oleadas de sueño a su pequeña acompañante…

Bella sin poder evitarlo. Y achacándolo al cansancio, trepo a la cama, mientras sus parpados se cerraban pesadamente…

Cuando vieron que la humana estaba profundamente dormida, se adentraron en la habitación, con cuidado de no despertarla…

-muñeca, esta noche será el principio de tu nueva vida, no lo olvides, porque, a partir de hoy, serás tratada como te mereces- susurro Edward, en el oído de bella mientras la tocaba para inducirle el sueño que él quería…

PVO BELLA

Mientras lloraba por todo lo acontecido este horrible día, sentía como una ola de sueño empezaba a cerrar mis parpados.

Me arrastre hasta la cama, y después de tumbarme como pude, caí en los brazos de Morfeo…

De repente oí una voz conocida* que me susurraba al oído

-muñeca, esta noche será el principio de tu nueva vida, no lo olvides, porque, a partir de hoy, serás tratada como te mereces-

Eso me tranquilizo, quería creer en sus palabras, que Paul desapareciera, que todo mi mundo cambiara…

Empecé a tener un sueño muy extraño, dos chicos uno de pelo cobrizo y ojos marrón verdoso y otro rubio y ojos violeta, entrabaron por mi ventana, eran realmente hermosos, uno de ellos, el cobrizo se acerco a mí, sin despegar su mirada de mis ojos, cuando estuvo al lado de mi cama, se arrodillo a mi derecha e inclino su rostro hacia el mío, rozando mis labios tenuemente con los míos, de repente, sentí como el lado izquierdo de mi cama se hundía, y unos labios, empezaban a dejar besos húmedos en mi cuello, mi clavícula y se acercaban peligrosamente a mis pechos…

No entendía nada, quienes eran estos extraños chicos, y porque me sentía como si les perteneciera, mi cuerpo se estremecía ante sus caricias, como nunca antes lo había hecho, mis pezones se endurecieron al toque de los labios del rubio por encima de la toalla, que todavía estaba atada a mi cuerpo.

-shhh mi bella, solo relájate y disfruta, nosotros haremos realidad todas tus sucias fantasías, te amaremos, te haremos disfrutar… siempre serás nuestra…- susurro el cobrizo con sus labios pegados a los míos, antes de atacarlos en un hambriento beso, mientras tanto el rubio, desataba mi toalla y me la quitaba, arrojándola en la mecedora que había junto a la puerta de mi habitación, mientras introducía uno de mis pezones ya endurecidos en la boca, mirándome con ojos hambrientos…

-confías en nosotros bella- decía el cobrizo mientras su mano recorría mi cuello, el centro de mis pechos, bajaba por mi abdomen y jugaba con el hueso de mi cadera.

Yo empecé a sentir como un calor crecía dentro de mí, alce las caderas, esperando que él me tocara en mi coño, ya húmedo y preparado para el…

PVO JASPER

-confías en nosotros bella??- pregunto Edward, mientras yo seguía atacando sus pechos, con mi boca hambrienta, pasando de uno al otro, notando como sus pezones se endurecían al entrar en contacto con mi lengua… note como bella se estremecía bajo nuestro toque y empezaba a alzar la cadera, esperando sentir el toque de Edward de en su húmedo y caliente coño…

-contesta bella, si no, no obtendrás tu esperada liberación cariño, dime si confías en nosotros- le dijo Edward mientras yo subía empezando a besar y morder su cuello y con mi mano seguía masajeando sus pechos…

-si, si, si confió en vosotros, pero por favor…- suplicaba la pequeña humana…

-dinos lo que quieres bella, dinos que nos deseas, que quieres que te follemos duro, que te hagamos correrte hasta que caigas exhausta en tu cama… dilo bella, di que quieres esto…- dije con la voz ronca mirándola directamente a los ojos…

-si. Os deseo, quiero que me folleis, quiero ser vuestra, pero por favor tocarme, os necesito- dijo una suplicante bella, pasando su mirada oscura y lasciva de uno a otro…

No pude aguántame más y ataque hambriento sus jugosos labios

“ábrele las piernas Edward, y chupa su coño, creo que esta humana necesita una liberación, noto su lujuria, y no va a aguantar mucho” pensé sabiendo que mi amigo podría oírme, la humana estaba en una especie de semi inconsciencia, ella pensaba que todo esto era un sueño, pero notaba en sus sentimientos que deseaba que esto estuviera pasando de verdad…

PVO EDWARD

-dinos lo que quieres bella, dinos que nos deseas, que quieres que te follemos duro, que te hagamos correrte hasta que caigas exhausta en tu cama… dilo bella, di que quieres esto…- Le dijo jasper mientras la miraba directamente a los ojos, dios estaba tan caliente en estos momentos, mis pantalones se iban a romper en cualquier momento… pero esto se trataba de bella, ella era la que tenía que disfrutar, no nosotros…

-si. Os deseo, quiero que me folleis, quiero ser vuestra, pero por favor tocarme, os necesito- dijo una suplicante bella, pasando su mirada oscura y lasciva de uno a otro…

Jasper ataco sus labios pensé que la dejaría sin oxigeno, veía su lengua en una lucha eterna con la de la humana…

“ábrele las piernas Edward, y chupa su coño, creo que esta humana necesita una liberación, noto su lujuria, y no va a aguantar mucho”

Pensó mi amigo, yo no le respondí, simplemente ice lo que me pidió, descendí dando besos por el cuerpo de la humana hasta llegar a sus piernas, y puse una a cada lado de la cama, dejándola lo suficientemente abierta para poder llegar a mi objetivo, pase mi mano por su coño, y lo note empapado y caliente, el olor de su excitación me llamaba a probarla, sin más preámbulos me sumergí en el caliente mar de sus piernas, pase mi lengua por su húmedo clítoris y guie dos de mis dedos a su entrada, enterrándolos hasta el fondo de su coño

-o si por dios, masssss, dame mas duroooo por favorrr.- suplicaba la humana, mientras jasper atendía sus pechos mordiendo esos rosados pezones…

-tranquila cariño, todo a su tiempo- dijo jasper mirándola a los ojos, mientras yo seguía chupando su clítoris e introduciendo salvajemente tres dedos en su húmedo y caliente coño…

PVO BELLA

- o si por dios, masssss, dame mas duroooo por favorrr- suplique a mis dos amantes, mientras uno atendía mi palpitante coño y el otro atacaba mis congestionados pezones…

-tranquila cariño, todo a su tiempo- dijo el rubio mirándome con esos ojos que me volvían loca, el azul había sido sustituido por un negro profundo y lujurioso…

-no por favor necesito que me la metas, quiero sentir vuestra dura polla en mi interior- dije en un susurro ronco producto de mi excitación…

-no cariño, esto se trata solo de ti, córrete para nosotros mi querida bella- me dijo el cobrizo, levantando la cabeza de mi coño, mientras seguía penetrando mi interior con sus dedos…

Sus palabras me llevaron a la locura, y sin más me corrí, esparciendo mis jugos en su boca…

Era el mejor orgasmo que había tenido en toda mi vida…

-bella, bella cariño estas ahí…- oí la voz de mi madre a lo lejos, trayéndome a la realidad.

-bella, cariño son las 10 de la mañana… llegaras tarde a casa de tanya, habéis quedado para estudiar…- decía mi madre mientras tocaba a la puerta, en ese momento me desperté, desorientada todavía por el sueño, y sobre todo por el increíble orgasmo que había tenido.

Me levante de la cama a regañadientes y cuando me mire descubrí que estaba desnuda, la cama sin deshacer pero desordenada, la toalla que use la noche anterior encima de la mecedora y lo más preocupante, la ventana de mi habitación abierta… esto era realmente raro…

NARRADOR

Después de que la humana se corriera y se durmiera profundamente, los dos vampiros se levantaron de la cama y salieron por la ventana, sin decir una sola palabra, no había nada que decir, todo había quedado muy claro dentro de esa habitación, la humana era suya, tenían que tenerla, enamorarla, ella sería su consorte, la consorte de ambos por muy raro que eso pareciera, pasaría la eternidad al lado de ambos, lo conseguirían estaban seguros.

-Edward, esa humana tiene que ser nuestra, nunca creí que podría decir algo así, pero siento algo demasiado fuerte por ella, y no dejare que siga sufriendo- decía el rubio ante la mirada de asombro de su compañero

“nunca hubiera creído que convencer a jasper fuera tan sencillo” pensó el peli cobrizo

-tranquilo jasper, ya había pensado en eso y tengo un plan, antes de que acabe la semana, bella estará con nosotros, te lo puedo asegurar, no pienso dejarla en las manos de ese perro- dijo Edward mientras se dirigían a la mansión

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*conocida porque anterior mente se habían encontrado en el supermercado…

Bueno chicas que os ha parecido??? Merezco comentarios??? A los vulturis??? No se eso queda de vuestra mano… Patry

Dejenle sus comentarios porfaaa... las queremos :)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Capítulo 22: El dolor que provoca el amor


-Me bese con Edward- lo solté de sopetón, lo escupí cerrando los ojos porque sabía que si seguía mirandolo no iba a poder decirlo, porque era una cobarde, porque sabia que esto iba a lastimarlo hondo, pero sabía también que no podía ocultarselo porque es algo que me estaba pesando, me pesaba en la conciencia porque sabía que era algo que el no se merecía.

Se quedó con la expresion vacía y en blanco, como si no pudiera procesar mis palabras, pero lo hizo, las entendió a la perfección, lo supe cuando soltó mi mano y dejó caer la suya a un costado, lo supe cuando parpadeo y me miró sin ninguna expresión en sus ojos, lo supe cuando dio un paso hacia atras, cuando un ligero temblor le recorrió el cuerpo. Vi cuanto le dolió y me dolió a mi también, porque sabía cuanto dolía una mentira, porque sabia el dolor que provocaba el amor, ese dolor que carcomía el pecho, que ardía el alma y el corazón.

Me dolió porque yo lo quería, lo amaba, el había estado conmigo cuando más necesitaba compañía, cuando necesitaba alguien que me escuchara ahí había estado, había sido paciente y amable, me había hecho reír siempre, me había hecho sentir feliz y deseada; y mientras lo veía ahí frente a mí, con sus puños cerrados con fuerza no pude mas que sentirme la persona más ruin y desagradecida del mundo, me mordí el labio esperando que me gritara, me lo merecía, cerré los ojos y esperé, porque sabía también que si seguía mirando me pondría a llorar y no sería justo para Jake, no quería que sintiera lastima o una obligación hacia mí, me merecía todo, incluido su desprecio.

Abrí los ojos, ninguno de los dos se había movido, estábamos en la misma posición desde hacía... bueno no sabía cuanto tiempo había pasado, pero noté que las manos de Jake estaban mas relajadas al igual que su respiración.

Abrió los ojos y me miró.

-¿Cuando?- preguntó.

-Anoche- susurré, no tenía porque saber los detalles, no tenía que saber que había estado en su casa, en su cuarto, a solas y aunque no habíamos hecho nada malo, no quería que el supiera los detalles, no eran importantes; al menos no ahora.

Apretó los puños, un escalofrío recorrió su cuerpo, trago en grueso y me miró.

-¿Y?- tan pronto soltó esa palabra, su quijada volvió a quedar rígidamente trabada, sabía que estaba controlándose, para no transformarse, sabía que le estaba costando trabajo.

-Y... no pasó nada Jake- sus hombros se relajaron y aunque sabía que Alice y... Edward decían que eran peligrosos, yo me acerque a él, porque sabía que nunca me haría daño. Toqué sus hombros, como no me apartó fui mas osada y lo tomé de la barbilla obligándolo a bajar la mirada para encontrarla con la mía -No pasó nada- repetí, esperando que el si me creyera, porque yo no me creía a mi misma, algo había pasado, a pesar de estar segura antes, ahora ya no lo estaba... ¿Que era lo que había cambiado con ese beso?

Cerró los ojos de nuevo, respiró profundo y me miró de nuevo.

-Esta bien Bells, te creo, si dices que fue solo un beso, no me importa, no cambia lo que siento... yo te amo- me susurró recargando su frente en la mía, y sonreí, mientras mis ojos se llenaban de lagrimas, porque en el fondo, yo sabía que no merecía a este hombre, no me lo merecía, parpadee para disipar las lágrimas, pero una de ellas de manera inevitable corrió por mi mejilla, pero no llegó muy lejos porque Jake la detuvo con un beso.

-No llores- me susurró al oido, mientras acariciaba mis mejillas con sus pulgares, y yo cerré los ojos disfrutando del calor que se extendía por mi piel, lo sentí y lo deseé así que cuando puso sus labios sobre los míos, le devolví el beso, un beso que sabía a dolor, sabía a lágrimas, lo respiré, lo sentí, lo saboreé, a este hombre que me amaba, su lengua cálida se enrredó con la mía, sus labios se acoplaban a los míos, eran suaves y cálidos, tan diferentes de los de... ¡Maldita sea Isabella! rompí el beso, porque estaba confundida... cuando estaba con Edward irremediablemente lo comparaba con Jacob y cuando estaba con Jake, lo comparaba con Edward.

-¿Que pasa?- me preguntó desconcertado, sacudí la cabeza, porque no sabía que era lo que iba a decirle "a nada Jake, es solo que mientras me besabas te comparé con mi ex Edward Cullen y cuando el me besó lo comparé contigo y ahora me acabo de dar cuenta de que estoy confundida porque creo que estoy enamorada de los dos" esa era la respuesta honesta, pero no podía dársela porque era una cobarde.

-nada- dije... ya lo he dicho soy una cobarde.

Y cuando me tomó por la cintura y acarició mi cabello de nuevo la conciencia me vino de lleno, porque la misma frase recurrió a mi mente "no se lo merece" así que cuando acercaba sus labios a los míos de nuevo puse mi dedo en sus labios y los acaricié.

-No puedo- susurré al tiempo que negaba con la cabeza. -Necesito tiempo para pensar-

-¿De que hablas Bella?¿Qué tienes que pensar?- el agarre que tenía en mi cintura se aflojó, pero no me soltó, lo que de alguna manera fue un alivio.

-Yo estoy confundida-

-¿Confundida como? ¿Tú me amas no?- asentí con la cabeza, sabía que lo amaba, lo sentía, pero el beso que me había dado con Edward cambió algo y yo no sabía que era lo que significaba, ví el alivio en la mirada oscura de Jake, pero como yo no cambié mi expresión tuvo que preguntar algo más.

-¿Y a él?- no contesté lo que en el lenguaje de muchos, incluso en el mío significa si, como bien dicen por ahi "El que calla otorga", soltó mi cintura y se apartó de mí, el frío que me envolvió me obligó a despertar a salir de mi ensoñación.

-Jake... estoy confundida, necesito aclarar mis sentimientos- tensó los hombros y esos temblores comenzaron a recorrer su cuerpo de nuevo, cerró los ojos y yo esperé, lo miré inhalar y exhalar repetidas veces hasta que se controló.

-Está bien Bella, aclara tus sentimientos- lo dijo fríamente y me dolió porque sabía que lo lastimaba y como la sentimental que soy me solté a llorar y como el caballero que él es, se acercó a mi y me abrazó, me dejo llorar en su pecho como tantas otras veces. -Calmate Bella- susurró mientras depositaba un beso en mi cabello, traté de controlar mis sollozos un momento y creo que lo logré porque me apartó de su abrazo e hizo que lo mirara a los ojos. -Estaré bien- me sonrió, de verdad lo hizo, aunque no llegaron a formarse esos hoyuelos en sus mejillas, esos que me encantaban, sabía que estaba siendo sincero -una vez te dije que siempre estaría aquí para tí, fue una promesa, una promesa que no pienso romper, estaré aquí, a tu lado siempre, como lo que tu quieras, aún si decides que solo quieres ser mi amiga- limpió mis mejillas con sus dedos, de nuevo -Tomate el tiempo que necesites, estaré pendiente de tí, aunque no me veas-

-Pero... yo... no quiero dejar de verte- le dije con la voz entrecortada por la emoción, estaba siendo tan comprensivo conmigo, que me hacia sentir mejor y peor al mismo tiempo.

-Es lo mejor... podrás tener la mente mas clara- aunque no me gustara tenía razón -Estaré esperando tu respuesta- me dijo suavemente y me besó suavemente en los labios, pero yo se lo devolví, trabé mis manos en su cuello porque sabía que no lo iba a ver por un tiempo y quería que esta fuera una buena despedida, enredé mi lengua con la suya mientras las lágrimas corrían por mis mejillas, sus manos agarraron fuertemente mi cintura y cuando me sentía sin aire, se alejó. -Gracias por traer el super aunque te dije que no era necesario- me regaló una sonrisa... el me sonrió.

-Cuidate- le dije, porque sabía que si no me iba ahora no me iría nunca.

-Igual Bella- nos despedimos con la mano mientras yo salía por la puerta de la cocina llevando en mis hombros un gran peso, porque yo sabía que aunque lo disimulaba yo lo había lastimado, hondo, profundo, porque yo sabía que las palabras podían mentir, pero los ojos no.

Y fue una verdad que confirmé mas tarde después en casa, acostada en mi cama, después de hacer algo que consideraba necesario; en cuanto llegué telefoneé a la casa de los Cullen.

-¿Hola?-respondió Alice en la línea, con su atronadora voz cantarina.

-Hola señorita secuestradora, me puedes pasar a Edward- le dije

-Bella, perdoname- me dijo con su voz en puchero, pero no me iba a convencer ahora.

-Si bien hoy definitivamente no tengo síndrome de Estocolmo*- no definitivamente Alice no estaba en mi lista de favoritos, después de todo si ella no me hubiera secuestrado nada de esto estaría pasando -Pasame a Edward porfavor- repetí mas duramente.

-Bella... - comenzó a decir, estaba frotándome las sienes cuando cambió la voz en el teléfono, era Edward que probablemente le había arrebatado el aparato de las manos.

-¿Estas bien?- fue lo primero que preguntó, lo cual se me hizo muy tonto, porque de no estarlo no estaría discutiendo con Alice, pero se me hizo un buen detalle.

-estoy bien Edward gracias, yo... solo hablaba para decirte que... no quiero que vengas a verme-

-¿Porqué?- pregunto desconcertado, casi podía imaginármelo al otro lado de la línea presionando el puente de su perfecta nariz.

-Porque necesito pensar... no puedo contigo cerca, Jake también me dará tiempo-

-Esta bien Bella como tu quieras- dijo mas bien fastidiado que convencido -Como sabré que has tomado tu decisión-

-Te lo haré saber o probablemente Alice te lo diga primero- escuché su gritito de indignación y no pude evitar sonreir con malicia.

-Ok Bella-

-Gracias Edward- colgué antes de que pudiera decir algo más y me acosté.

Y mientras daba vueltas confundida en la cama fue que lo escuché, un aullido, un aullido lastimero, uno de dolor que me confirmaba lo que yo ya sabía, los ojos no pueden mentir, me quedé dormida mientras una lágrima rodaba por mi mejilla para adornar mi nariz, donde se detuvo, indecisa al igual que yo sobre que hacer...

*El síndrome de Estocolmo es una reacción psíquica en la cual la víctima de un secuestro, o persona retenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación afectiva con quien la ha secuestrado.
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Todas ustedes ya lo saben.... pero yo amo a Jacob Black, espero les haya gustado y quiero informarles que a esta historia le quedan solo 3 capítulos más, hoy he escrito el final...
Dejen sus comentarios y puede que decida terminar pronto con la historia... antes de año nuevo o tal vez se las de de regalo de navidad..

Las quierooo

lunes, 6 de diciembre de 2010

08. Reconciliación

Contiene Lemmon niñas
Había una grieta en el techo de mi habitación; nunca la había notado, tal vez porque nunca miraba hacia arriba, no por demasiado tiempo, pero llevaba horas despierta, esperando el sonido de papá por la cocina para levantarme, una lagrima cayó por la comisura de mi ojo, rodando por mi mejilla. Había pasado una semana desde nuestra discusión y el no quería hablar conmigo.

Limpié la lagrima con el dorso de mi mano justo cuando escuchaba el sonido de la cafetera que se encendía abajo y no me levanté, no tenía ganas; estaba triste, enojada, deprimida; por si fuera poco Quil y Embry también estaban molestos conmigo, ellos ni siquiera sabían que era lo que había pasado.

Me giré en la cama, para ya no ver esa horrible grieta en el techo, que por alguna razón me molestaba de sobre manera, me revolví en la cama, deseaba poder hacer que el pecho dejara de dolerme, era un dolor constante que se había instalado ahí, no tenía ganas de salir, ni de hacer nada si el no estaba conmigo, como antes...

Escuché pasos fuera de la habitación, eran pesados y cadenciosos, eran los de mi papá, me limpié las lagrimas de las mejillas y me cubrí con las cobijas para que pareciera que acababa de despertarme, la puerta suavemente fue abierta y mi papá entró a la recámara.

-Buenos días hija-

-Buenos días papa le dije sin mucho animo-

-¿Desde a que hora estas despierta?- me preguntó, me incorporé en la cama y me senté, mi papá me conocía muy bien, más que mi mamá, Renee era muy despistada, siempre andaba en sus rollos mentales, en sus diseños, pero no se lo reprochaba así había sido siempre, palmeé el borde de la cama y papá se sentó, me dió una taza de café humeante, al que le dí un trago y dejé sobre la mesita de noche, me miró, estaba esperando que le diera una respuesta.

-No lo se aún no amanecía- me encogí de hombros, era una respuesta ambigua, pero era una respuesta.

-¿Aún no has hablado con él?- negué con la cabeza e invariable e inevitablemente mis ojos se dirigieron a mi celular sobre la almohada, había estado prendido las 24 horas toda la semana, esperando que Jake me hablara, que me dijera que teníamos cosas que aclarar.

-¿Porqué no lo buscas tú?- me preguntó -Ya se que la vez pasada lo buscaste, pero que no quiso ni dirigirte la palabra, pero comprende que el malentendido estaba reciente, ahora ya ha pasado más tiempo, ya tendrá la cabeza fría, Billy me ha dicho que el no esta muy bien de animo y estoy seguro que será por la misma razón- Palmeó mi rodilla, besó mi frente -piénsalo- se encaminó a la puerta -Puedo llevarte si quieres, voy para casa de Harry- alzó las cejas de manera sugerente y no pude evitar sonreír

-Lo pensaré-. le dije mientras me tapaba con las cobijas hasta la barbilla, no podía quedarme en casa siempre, tenía que enfrentarlo, me levanté de la cama y salí al pasillo rumbo al baño, bajé algunos peldaños de las escaleras y le grité a papá para que me esperara; solo alcancé a escuchar sus risas... amaba a mi papá.

Me bañé peiné y vestí rápidamente, me puse unos vaqueros que sabía que le gustaban, una playera azul turquesa de cuello alto y manga larga, mis tenis; la cadena colgaba de mi cuello, pero la oculté bajo la playera. Bajé las escaleras, rápidamente, le dí un beso a mamá que hacía dibujos en una servilleta y subí a la patrulla, por primera vez no entablé conversación alguna con mi papá, él y yo siempre platicábamos cuando teníamos la oportunidad, porque su trabajo le demandaba demasiado tiempo, pero hoy tenía mil y un cosas dando vueltas en mi cabeza y el lo sabía por eso me dejo pensar en mis problemas.

Demasiado pronto llegamos a la destartalada casita roja, nos estacionamos y mi papá como el caballero que era, bajó a abrirme la puerta, respiré profundo y me bajé del auto, con las rodillas temblándome horriblemente y mi respiración alterada, el corazón me golpeaba fuerte las costillas, tenía ganas de volver el estómago.

-Suerte cariño, cualquier cosa llámame y estaré por ti en 5 minutos-

-Gracias papá- me besó la frente y subió a la patrulla, se alejó lentamente por la calle y no dudé ni un segundo que estuviera espiando por el espejo retrovisor, como si yo fuera a salir corriendo en cualquier instante, estaba chispeando de nada valía estar afuera mojándome, caminé hacia la casa, subí los tres escalones del porche y respiré profundo antes de tocar la puerta, esperé pero nadie me abrió, así que como la camioneta no estaba afuera supuse que Jake había llevado a su padre a casa de harry, rodeé la casa para entrar por la cocina, busqué la llave en el alero y la encontré, la volví a dejar en su lugar y me dispuse a esperar a que Jake volviera a casa, esperaba que no se tardara, caminé por el estrecho pasillo hasta llegar a la última puerta que era el cuarto de Jake, entré y encontré su cuarto todo desordenado, sonreí, siempre había sido un caos.

Me senté en la cama y como la romántica y sentimental que era, cogí su almohada y la abracé, cerré los ojos y aspiré el dulce aroma a madera e incienso que siempre caracterizaba a Jake, lo extrañaba, lo quería de vuelta, una lagrima se escurrió por mi mejilla, lentamente haciendome un poco de cosquillas.

-¿Que haces aquí?- brinqué, sí, me asusté, mi corazón arrancó en tremenda carrera, abrí los ojos y solté la almohada rapidamente, como si esa fuera la evidencia de algo malo, lo cual era completamente falso, limpié mi mejilla con el dorso de mi mano y me levanté de la cama.

-Yo... Vine a hablar contigo- le dije mientras lo miraba a los ojos, esos ojos negros que me miraban fijamente, su expresión estóica, no decía nada ahí.

-No hay nada que hablar- dijo duramente y sentí mi labio inferior temblar ligeramente, hipé un poco, controlando las ganas de soltarme a llorar.

-Jake... yo.. de verdad lo siento mucho... pero te lo juro... que no paso nada... solo estábamos jugando... por favor perdóname...- una maldita lagrima se deslizó por mi mejilla, pero la retiré de nuevo.

-Esta bien Bella... te-me dijo, acercándose un paso, el alivio me inundó, pero pareció recapacitar y conservó la distancia, aun cuando lo único que yo quería era que me abrazara, estaba a punto de acortar la distancia entre nosotros pero el continuó hablando y me rompió el corazón con sus palabras -pero yo ya no quiero seguir con esto... yo ya no puedo-

-Pero de que hablas Jake... que... ¿ya no me amas?-las lagrimas corrían velozmente por mis mejillas, ya no las pude contener, ni siquiera me esforcé en quitarlas, que las viera, no me importaba, que viera lo mucho que me hacía sufrir, lo mucho que me dolía.

Negó con la cabeza y entonces las rodillas me fallaron, me sentí desvanecer, y sus brazos me atraparon, me alejé de él, recargándome en la pared, me siguió tomándome los brazos.

-Yo... yo... tengo que salir de aquí... suéltame... por favor- lo empujé, le pegué, tenía que salir de ahí, antes de que me rompiera en mil pedazos.

Salí corriendo y logré llegar a la puerta de la casa, pero no pude abrirla porque me lo impidió.

-Bella cálmate, escúchame- negué con la cabeza

-Ya escuché Jake... tu... ya no me amas... ya no hay mas que decir- me tomó por los hombros y me giró quede de frente a su rostro y mi espalda contra la puerta de la casa, mi cara estaba empapada y el limpió mis lagrimas con sus enormes manotas, que me encantaban.

-No me toques- le dije mientras apartaba sus manos de mi cara

-No seas niña bella, deja de llorar, dejame hablar-

-No quiero, quiero ser infantil, irme de aquí y no volver a verte- le pegué, estaba enojada, pero las lágrimas seguían callendo.

-No me has dejado terminar, Bella yo te amo- estampó sus labios contra los míos, cobijándolos, mi cabeza me decía que lo apartara de un empujón, pero cuando su lengua se abrió paso en mi boca, mi mente perdió la batalla y mi cuerpo se entregó al beso, mis manos fueron a su cuello y agarré su cabello fuertemente, tirando de él, haciéndole ver lo enojada que estaba y el profundizo el beso, estaba siendo mas duro, llevó sus manos a mi playera y comenzó a levantarla, como la tonta que era lo dejé, porque esta discusión había sido por mi culpa y porque también lo deseaba, mis manos también fueron al borde de su playera y las metí debajo, su piel estaba muy caliente, demasiado para mi gusto, rompí el beso.

-Jake... estas muy caliente- le dije preocupada.

-no sabes cuanto- tomó mi mano y la llevó a sus pantalones donde su erección era fácilmente palpable, volvió a besarme y yo en vez de pensar correctamente, pues continué con lo que estábamos haciendo, le quieté la playera, mientras sus manos se escurrían por debajo de mi blusa, alcé los brazos y me la quitó, el dije que me había dado estaba preso entre mis senos y me alegré de no habérmelo quitado porque la sonrisa que vi en los labios de Jake no tuvo precio, un gruñido muy gutural, subió por su garganta a la vez que atacaba mis labios con mas pasión, comenzó a desabrocharme los pantalones, mientras yo los empujaba y pateaba para sacarme los tenis y los pantalones, una vez estuve sin ellos, mis piernas se enredaron por si solas en las caderas de Jake.

Quien aprovechó la posición para tomar mi pezón en su boca por encima del sostén de encaje que traía puesto, gemí mis uñas se enterraron en su espalda, hizo lo mismo con el otro seno, me agarré a sus hombros.

Los pantalones Jake, quitatelos la cordura hacia mucho tiempo que se había retirado, dejando a mi cuerpo al mando.

Me quité el sostén, mientras el hacía lo suyo, pero me sorprendió cuando metió dos de sus largos dedos en mi centro y comenzó a jugar; mi cabeza se ladeo hacia atrás unos segundos, sacó sus dedos de mí y pude sentirlo cerca de mi entrada, nunca lo habíamos hecho así, parados y de manera tan frenética, pero bien dicen que siempre hay una primera vez para todo.

Sentí la punta, cerca, pero no lo dejé que entrara, lo haría sufrir como me hizo sufrir a mí.

Bella gimió por favor, me deje caer y la penetración fue tan fuerte y completa que el éxtasis me inundó, no pudimos movernos por unos instantes, hasta que Jake me tomo de la cadera y comenzó a hacer el trabajo, gemidos y jadeos llenaban la casa, me recargó contra la pared y me embistió fuertemente, saliendo casi por completo de mi cuerpo para entrar de nuevo en mi, me sentí contraer, al mismo tiempo que Jake comenzaba a decir mi nombre como una plegaria, el placer me llenó, y en un momento estábamos tirados en el suelo, Jake sobre mí, mientras seguíamos unidos y yo sentía los últimos espasmos de mi orgasmo; mi respiración era forzada Jake besó mis labios con ternura, como queriendo compensar la rudeza de lo que acabábamos de hacer, pero no hacía falta.

Significa esto... que estoy perdonada

Bien dicen que después de una pelea lo mejor es el sexo reconciliador, pero no quiero que volvamos a enojarnos.

Yo tampoco quiero

Te amo Isabella Swan nunca lo dudes y te pongas como histérica sin razón Le golpee el pecho.

Y tu nunca vuelvas a dejarme, envolvió mis labios en un suave beso y después de unos

Todo pareció estar bien cuando envolvió sus brazos en mi cintura y acarició mi cabello, el mundo estaba en su lugar de nuevo.

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Muy bien niñas he tardado una eteernidad y se que algunas han de estar molestas conmigo, pero ya he explicado el porque de mi ausencia y les suplico que me disculpen... dejenme sus comentarios que espero que les haya gustado un monton el capii

domingo, 5 de diciembre de 2010

Capítulo 21: Poniendo las cartas sobre la mesa


Comenzaron a sudarme las manos, mi corazón latía fuertemente y mis sentimientos y cabeza estaban todos revueltos, una buena cosa de que Edward no pudiera leerme la mente, era que podía protegerme a mi misma de él, podía tener mi privacidad, mis sentimientos, pensamientos y emociones para mi, mi privacidad, ahora aunque suponía una mayor comprensión para él sobre mi situación, me sentía desnuda y expuesta frente a él.

Al instante que Japer salió, Edward entró por la puerta de la cocina, y cuando lo hizo, simplemente entré en shock, se veía tan normal, tan común, como si el último año se hubiera esfumado, supe que podía perdonarlo y volver a como todo era antes, podría de verdad, de no ser por una persona, Jacob Black, el había entrado a mi vida para mejorarla, para reconstruirme, para renovarme, me amaba y yo estaba segura de amarlo a él, no podía hacerle esto.

Me miró y corrió a abrazarme, me estrechó entre esos brazos de mármol, besó mi cabello y me sostuvo y yo simplemente me quede ahí, con mi cabeza recargada en ese hueco entre su hombro y su cuello, sabiendo lo bien que encajábamos juntos, lo bien y segura que me sentía a su lado, pero a la vez me sentía insegura, porque sabía que tarde o temprano las diferencias entre nosotros nos separarían, me quedé quieta escuchando mi respiración y mi corazón, porque a pesar de que sabía que Edward tenía corazón, uno muy bueno, el suyo no latía...

Dió un paso hacia atrás, y supe lo que iba a pasar, fue entonces cuando dos partes de mi, comenzaron a pelear, una de ellas que era la que quería que me besara y otra que me apartara, las dos Bellas que vivían en mi, tan diferentes, pero parte de un todo, partes de mí. Edward me miró, sabía que estaba buscando señales que le dijeran que era lo que yo estaba pensando, dandome tiempo para alejarme si eso era lo que quería, y lo quería, así que tomé su rostro entre mis manos, acariciando su mandíbula con las yemas de mis dedos, besándolo con solo el tacto, porque sabía que era lo que quería, no quería sentirme mal, no quería que me besara, no lo quería.

-Tu me amas- me dijo, pegando su frente a la mía, rozando sus labios con los míos, su aroma me llegó, me llenó, lo sentí, cerré los ojos y respiré lentamente,besó la comisura de mis labios, con esa calma que tanto odiaba, porque yo sabía que no era calma, era miedo y eso fue lo que me trajo de regreso, nunca iba a haber igualdad entre nosotros.

Di un paso hacia atrás, recargándome en la encimera de la cocina, poniendo distancia.

-¿Que pasa Bella?- me dijo, dando un paso al frente, pero negué con la cabeza, alcé una mano y lo evité, me miró arrugando el ceño pero no se acercó, respetó mi espacio. -Yo se que tu me amas-

-Se supone que ahora sabes como me siento- asintió lentamente con la cabeza, el problema radicaba en que eso que el sabía por medio de Jasper, era solo una parte de mis emociones, no había en ellos, nada de lo que yo sentía por Jake, nada, era solo Edward y eso claramente no nos iba a dar un panorama objetivo. -Yo... yo.. solo necesito un tiempo para ordenar mis ideas-

Tomó mi mano, tan rápido que mi cerebro no tuvo tiempo para procesar el movimiento.

-No hay nada que pensar- me susurró mientras acariciaba mi muñeca.

-Yo ahora estoy con alguien mas Edward- lo miré a los ojos, esperando que viera lo sincera que estaba siendo -Y yo también tengo sentimientos por él- le dolió, lo vi en sus ojos, ese destello de tristeza y coraje, leve, momentáneo, pero lo suficientemente claro, ahora estaba calmado y yo también, tenía que decirle todo, ahora, así que tomé su mano y continué hablando, porque sabía que ahora era el momento indicado. -Hubo un tiempo en el que pensaba que estábamos destinados a estar juntos... para siempre- una fisura ardió en mi pecho, en donde mi corazón latía ansiósamente, presuroso ante su presencia, tragué en grueso, preparándome ante su posible reacción, porque a pesar de estar calmados ambos, sabía que eso mismo hacía que esto fuera mas sincero y honesto y no producto del enojo, los celos o el coraje, esta situación, el contexto, hacia que las cosas fueran una realidad, una realidad objetiva -Pero tu cambiaste ese destino... te marchaste... tu te fuiste- sentí las lagrimas acudir a mis ojos, llenándolos y justo ahora no tenía las fuerzas para impedirles caer, así que se los permití -Te fuiste... sin mí- abrió la boca para decir algo, pero lo callé con un gesto de la mano; increíblemente obedeció, lo que era impresionante porque ultimamente no hacía nada de lo que yo le pedía -mi rumbo cambió y ahora no se si quiero volver atrás y tomar el camino que cerraste en el pasado, yo... estoy bien ahora-

-¿Que significa eso?-

-Nada Edward, significa que estoy confundida y necesito pensar, pensar en mi misma, solo dame tiempo para resolverlo-

-Esta bien, si eso es lo que necesitas, no te presionaré- ahi estaba de vuelta el Edward que extrañaba, del cual me enamoré, el comprensivo, aquel que me escuchaba y no me presionaba...

-Gracias-

-¿Puedo venir a verte?- hice una mueca, lo sé, no fue a propósito, fue solo una reacción y el claramente la vio como la rotunda negación incomoda que en realidad era -Por favor, solo déjame estar cerca-

-Yo... no lo sé, realmente no creo que sea una buena idea.-

-Podemos probar, en el momento en que no te sientas cómoda me marcharé- me quedé pensando, realmente no tenía nada de malo, siempre y cuando mantuviera su distancia, además realmente no me gustaba la idea de tenerlo lejos, no sabiendo que estaba de vuelta, quería a Edward en mi vida.

-Esta bien, pero ya vete que se me hace tarde.- me miró con desdén, porque el sabía perfectamente a donde me marchaba, pero gracias a dios se quedó callado, he hizo bien, de lo contrario lo hubiera botado por la puerta trasera sin ninguna consideración de mi parte.

Asintió y se inclinó para darme un suave beso en los labios, solo eso en los labios,uno que se sintió tan fuera de lugar; y en un parpadeo estaba fuera de casa, cerré los ojos y me recargué en la encimera, tratando de concentrarme en hacer que mi corazón dejara de latir tan frenéticamente en mi pecho. Tomé los recipientes con la comida y los metí en varias bolsas de super, limpié a velocidad rayo la cocina, se me hacía tarde para ir a casa de Jake, monté en la camioneta, dispuesta a pasar 20 minutos hacia la Push, antes de salir llamé a papa y le dije que pasaría la noche en casa de Jake.

Pasé a casa de Emily, en donde simplemente me bajé a dejar los trastes y salir, antes de que todos me vieran feo, porque a estas horas era seguro que ya sabrían lo de Jasper, para lo que me importaba, yo sabía lo que hacia y no tenía nada de que avergonzarme, saludé a Emily, quien me dio una mirada que confirmaba todo, me marché rápido, de por si ya iba tarde, estacioné la camioneta y antes de llegar a la puerta, esta se abrió, era Jake.

-¿Pero que haces levantado?- le dije mientras lo empujaba adentro, puse mi palma sobre su pecho para sentirlo tan caliente como siempre lo había sido, y el alivio me inundó no había mejor señal que esa para saber que Jake ya estaba mejor.

-Estoy ayudando a mi novia- me dijo quitándome las bolsas de la mano, sin darme oportunidad a decir nada, lo perseguí por la cocina.

-Jake no deberías estar parado, esta bien que te sientas mejor, pero no hay que...- giró sobre sus talones y me arrinconó a la pared, me besó tiernamente y luego fue subiendo la intensidad del beso, hasta que me sentía jadeante, necesitaba aire, pero tampoco quería romper el beso sus labios cálidos cubrían los míos, estúpidamente comparé sus labios a los de Edward, eran tan diferentes, fue entonces que me sentí pésimo, esa comparación me calló como balde de agua fría, separé mis labios de los suyos y Jake continuó besando mi cuello, mientras sus manos se adentraban por debajo de mi camiseta.

-Jake, nos pueden ver- dije entre jadeos, porque me costaba trabajo respirar.

-Billy está en casa de Harry, nadie nos molestará- me miró directo a los ojos, mientras acariciaba mi mandíbula -Te amo Bella, mas que a nada en este mundo- ok, eso si me mató, en primera porque sabía que estaba siendo sincero, conocía ese brillo en sus ojos, ese brillo de el antiguo Jake, del que me enamoré, del que en verdad estaba enamorada, actualmente, hoy en tiempo presente, en tiempo real; aquel que me había sacado de mi oscuridad, de mi hoyo, aquel que me amaba y me respetaba y yo no podía hacerle esto, el tenía que saber, aún con las malas consecuencias, que sabía que probablemente mi confesión traería, el no merecía esto.

Me besó de nuevo, beso que aunque quería rompí, porque tenía que decirlo, para que el supiera lo mala novia que era, lo mal que estaba correspondiéndole, para que supiera, porque yo odiaba que me ocultaran cosas y no era justo que yo se las ocultara a él.

-Jake... yo tengo que decirte... algo-

-dilo- dijo mientras besaba mi cuello y tocaba mi estómago.

Las palabras se esfumaban de mi mente, que estaba mas concentrada en las caricias de jake, que en lo que le tenía que decir, así que antes de perder el hilo, puse con toda mi fuerza de voluntad mis manos en su pecho y lo empujé; se apartó y me miro serio.

-¿Que pasa?- me dijo, prestandome toda su atención.

-´Yo... pues... yo hice algo muy malo, que te tengo que decir, porque no es justo que te oculte las cosas- le estaba dando vueltas al asunto, porque era una cobarde, oh si lo era.

-Ya dime, me estás asustando- dió un paso hacia mí y me cogió las manos.

Apreté sus manos, me mordí el labio nerviosamente, sabiendo la bomba que estaba a punto de dejar caer, sabía lo que pasaría, pero era justo.

-Me besé con Edward- dije antes de que me echara a tras como la cobarde que soy.
××××××

Chicas mil gracias por sus comentarios, no se preocupen que no tipeo con la mano mala, jaja por eso me tardo mucho en subir, pero si dios quiere me quitan la ferula la proxima semana, porque yo no quiero esta cosa fea para navidad...

Dejenme sus comentarios!!

jueves, 2 de diciembre de 2010

Capítulo 20: Un dia casi normal


Tocaron a la puerta, justo cuando tomaba las llaves de la camioneta para ir a hacer el super para casa de Billy, supuse que era Quil quien era el designado para acompañarme ¡Que tontería! ahora hasta necesitaba guardaespaldas para ir a hacer las compras; pero cuidado y contradijera a Jacob, porque era capáz de levantarse de la cama y eso no sería nada bueno.

Abrí la puerta mientras terminaba de abrochar los botones de mi chaqueta.

-Ya estoy lista- dije

-¿Y a donde vamos?- me preguntó, me sobresalté, esa no era la voz de Quil, era la de Jasper.

Me repuse de la sorpresa -Hola, pasa, estaba esperando a mi guardaespaldas para ir al super- le dije haciéndome hacia un lado para dejarlo pasar.

-Gracias Bella, lamento interrumpir- le resté importancia con un gesto de la mano y estuve a punto de ofrecerle algo para tomar, pero... bueno que había en esta casa que pudiera ofrecerle a un vampiro, ciertamente mi cuello no. Así que me senté y esperé que dijera algo.

-¿Como has estado? ¿Dormiste bien?- cruzó las manos en su regazo, apretándolas fuertemente, sus nudillos se notaban a través de la piel al igual que las venas de sus manos.

-Verdad o mentira- le dije haciendo una mueca.

-Verdad- dijo encogiéndose de hombros.

-Estoy confundida, triste, preocupada, tengo tantos sentimientos revueltos que dudo que hasta tu con tu super empatía puedas definirlas todos, no dormí nada y me siento como un zombie de nuevo y a pesar de todo no puedo dejar de darle vueltas a lo que paso ayer...- suspiré - eso lo resume.

-wow, pues no te ves nada cansada- dijo.

-Esto es el milagro del maquillaje- dije señalando mi rostro, más en específico las ojeras bien ocultas tras el corrector.

-Bueno, te tengo buenas noticias, he estado pensando y creo que ya se como puedo ayudarte- me dió una de esas muecas, pero era mejor que nada, por algo se empieza.

-¡De verdad! Ay Jasper muchas gracias- estuve a punto de abalanzarme para darle un abrazo pero me contuve, sabía lo difícil que era para el estar junto a mí; al parecer el lo notó porque me hizo un gesto de agradecimiento por contenerme. -Y cuando...- no pude terminar la pregunta porque un golpe se escuchó en la puerta.

-Aguarda- dije, me levanté y abrí la puerta, un tembloroso Quil estaba en la entrada, tragó en grueso, miró sobre mi hombro, obviamente vio a Jasper porque tensó aún mas los hombros, apretó la quijada, di una rápida mirada a Jasper, que me entendió perfectamente, dí un paso afuera y cerré la puerta, no dije nada mientras esperaba a que Quil se tranquilizara, después de unos minutos respiró profundo por la boca.

-¿Estas bien Bella?-

-Perfectamente ¿y tu?- contesté

-¿Estás lista?- me preguntó ignorando mi pregunta.

-Ammm... no, sabes estoy en medio de algo, podríamos ir después- La puerta se abrió a mi espalda y Jasper se asomó, la vena del cuello de Quil comenzó a latir tan fuerte que por un momento pensé que explotaría, pero después de unos segundos se relajó y supe que Jasper estaba haciendo su abracadabra buggi sobre él y no me desagrado, hacía esto más fácil.

-Yo podría llevarla- dijo, lo miré y le sonreí, mientras le alzaba los pulgares. -La cuidaré bien- entró a la casa cerrando la puerta y el efecto de Jasper poco a poco se fue quitando de Quil.

-¿que fue eso?- dijo mientras parpadeaba.

-¿Que fue que?- dije haciéndome la loca -Ya se quién me va a acompañar-

-¡Qué! estas loca, ahora si te perdimos, estas loca si crees que lo voy a permitir-

-Andaaaa ¿sii? No me va a pasar nada, yo se que Jasper es de confianza; confío en el-

-Pero yo no- me dijo -Y te apuesto que Jake se para de esa cama antes de permitir que vayas con el-

-¡Shhh!- puse un dedo en su cara, justo frente a sus ojos para que viera que tan serio estaba hablando -Mientras tu no se lo digas no lo sabrá-

-Si lo sabrán- ya sabía que se enterarían, por la cosa esa telepática entre la manada.

-No lo sabrán mientras tu no pienses en ello, no es tan difícil, tomate un tiempo para ti- le guiñé un ojo -Fuera, ya tengo escolta Quil- me metí a la casa sin decir nada más. Si lo corrí feo, lo sé, pero la verdad no me iba a dejar en paz, mas valía que se quedara fuera... pfff me sentía mal, hablaría con el mas tarde.

Jasper estaba de pie en la sala, se acercó lentamente, dejándome ver lo que hacía, tomó mi mano, la giró dejando mi palma hacia arriba, y besó mi muñeca ahí donde el pulso corría velozmente, levantó la mirada, conectándola con la mía.

-Juro por todo lo que me importa en este mundo, que te mantendré a salvo Isabella Swan, de cualquiera o de mi mismo, no importa la diferencia- lo dijo tan solemnemente que me llegó al corazón, supuse el esfuerzo que eso le estaba costando y no pude mas que sonreír.
-Tu también te ves mejor cuando sonríes- me dijo.

-Me lo han dicho- le dije mientras lo tomaba de la mano y salíamos por la puerta, rumbo al super.

****

Mi día había sido de lo más normal, normal dentro de lo que cabía, un vampiro me había llevado al super y me había ayudado a escoger la comida, claro que no me ahorré las caras de asco de su parte, pero fue muy divertido, no cargué ninguna bolsa de regreso porque el hombre era lo suficientemente fuerte para cargar un automóvil y ahora estaba en casa cocinando, como si hubiera sido un día con un amigo, la cara de Jasper no tenía precio, me miraba con asco mientras sostenía un bistec empanizado entre sus dedos.

-No puedo creer que comas esto- lo olisqueó. -No huele mal, pero se ve horrible- lo arrojó a la sartén, salpicando el aceite por toda la cocina, ni una gota me rozó, y al parecer a el tampoco o al menos no se quejó.

-Yo tampoco puedo creer lo que tu comes- le dije encojiendome de hombros.

-Lo dices tan natural, como si yo fuera vegetariano- me encogí de hombros y no dije nada -¿nos faltan muchos?- preguntó mientras les daba la vuelta en el aceite.

-No, solo tres mas-

-Parece que cocinas para un ejercito-

-Pues comen como uno- dije, mientras le pasaba los que restaban.

Los puso en la sartén , platicamos de tonterías mientras yo metía las papas al horno, de repente se puso serio y me dijo.

-Creo que ya es hora de que lo intentemos ¿no?- contuve la respiración, me tomo por sorpresa el cambio de tema.

-Si creo que sí, me limpié las manos y me recargué en la encimera.

-Cuando estés lista- dijo, cerré los ojos y asentí -Piensa en Edward, en lo que tu quieras, pero enfocate solo en él.-

Las imágenes vinieron a mi mente, corriendo como si fueran una película, la primera vez que lo vi, alejado en esa mesa de la cafetería, cuando nos sentamos juntos por primera vez y la forma en la que yo parecía darle asco, como me preocupé por saber que era lo que andaba mal, mi enfado cuando desapareció , la vez que pensé en reclamarle, cuando me salvó de ser arrollada y cuando me tiró de a loca, lo enfadada que estuve, la primera vez que durmió en mi habitación, lo segura que me sentía cuando me abrazaba, la primera vez que nos besamos, cuando me dijo que no soportaba estar lejos de mí, el alivio que sentí cuando escuche su voz en aquel estudio de ballet, el dolor cuando se fue, lo perdida y sola que me sentí, lo deprimida que estaba y la vez que hasta pensé que sería mejor estar muerta, cuando lo ví de regreso y no supe la razón, el coraje y el dolor cuando me insultó, y también el beso...

**Flashback**

Puso su frente sobre la mía, recargandola con suavidad, sus manos en mi mentón y mi cintura, cerró los ojos y yo aproveché el momento para respirarlo, ese olor que tanto me gustaba, mi corazón galopaba velozmente, y de repente me encontré odiando ese sonido atronador en mis oídos, porque sabia que Edward lo escuchaba claramente y sabía lo nerviosa que estaba, o emocionada ni yo misma sabía que era lo que sentía, latía desenfrenado tal como siempre hacía, cuando estaba con él. Sabía lo que iba a pasar a continuación, estaba a tiempo de frenarlo, de dar un paso atrás porque a pesar de todo sabía que Edward me lo permitiría, y entonces fue cuando lo dijo.

-Yo te amo Bella- y entonces unió sus labios con los míos, yo estúpidamente no hice nada, porque me había dicho lo que yo siempre quise que dijera y lo hice a mi pesar y a mi gusto, le devolví el beso, enredé mis brazos en su cuello y enterré mis dedos en su cabello, enroscándolos en él, sus labios eran fríos, helados, pero cobijaban los míos con ternura, con anhelo, sabía como siempre, había amor, ternura, pero también un tinte de tristeza, su lengua se internó en mi boca, trayéndome todo su sabor de golpe, mareando mi mente, nublándola, lo atraje con más fuerza a mis brazos mientras sus manos me atraían a su cuerpo, mordí su labio, levemente, gimió en mi boca.

-No sabes como lo esperé- susurró en mis labios y fue lo que me trajo de regreso, esa frase fue la misma que me dijo Jake cuando me pidió que fuéramos novios, yo no podía hacerle eso. Di un paso atrás rompiendo el beso, me miró con esos acaramelados ojos que me encantaban, acaricié sus labios, frios al contacto con mi piel, tan diferentes de la piel cálida de Jake.

-Debo irme- sacudí la cabeza y miré al suelo, antes de que me perdiera en el influjo de sus ojos dorados, quité mi mano de su rostro y salí prácticamente corriendo de ahí sin mirar atrás y con una sola persona en mi mente Jake.

**Fin flashback**

Y ahora estábamos aquí, abrí los ojos y miré a Jasper, con su mirada atenta.

-Ya sabes que es lo que sientes por Edward ¿no?-

-Si creo que si... yo...- titubee un poco tenía miedo de que el decirlo en voz alta lo hiciera aún mas real -aún lo amo- Pero también a Jake.

-Cierto y con eso en mente, me voy, pero debes saber algo, el está afuera- se despidió de mí y salió pitando por la puerta de la cocina sin llegar a cargar por completo en mi cerebro que el estaba afuera y que había escuchado lo que dije y seguramente también lo que sintió Jasper, ahora sabría como me sentía, todo lo que había sentido y seguía sintiendo por el, muy bien hora de poner las cartas sobre la mesa, todas ellas.

*****

ufff ya se he estado ausente... de verdad lo lamento pero no había podido comunicarme con ustedes, hasta hace poco qe una amiga me ayudo...
pfff tuve un accidente, un loco se paso el alto y bueno... ya sabrán.

Algunas cosas rotas, conmocion, bla bla bla me operaron, pero tengo yeso en el brazo izquierdo, lo cual es una lata porq no puedo escribir sin mi otra mano... puedo mover los dedos, pero el doctor dijo q no los use en la compu, porq puedo arruinar la ferula y tooodo lo que ya avanzamos asi que no lo haré! perdon por preocuparlas a todas, espero que comprendan que de verdad fue algo fuera de mi control... pero bueno ya vamos saliendo, estoy muy bien y muy agradecida por mi segunda oportunidad y tengo millones de ideas después de pasar 6 semanas en reposo, unas buenas y otras malas y pues ya tmbn arregle lo de la uni porq falte un buen y me querian hacer recursar y eso noooo puede pasar!!

Las quierooo dejenme sus comentarios porque ya hasta habia perdido el hilo de mis propias historias NOOO eso no se puede jaja :D



viernes, 26 de noviembre de 2010

¿Hola?

hmmm... muy bien pues primero que nada no se como comenzar...

A todas aquellas que han estado preocupadas por Regi, pues mil gracias por sus preguntas y por preocuparse por ella, lamentablemente la preocupación de todas ustedes a sido con justa razón; pero ella de verdad espera poder recompensarles el tiempo perdido, para seguir publicando y me ha pedido que por favor les comunique que espera estar de regreso y a un 100% a partir de diciembre, quiero que sepan que esta situación se ha dado debido a una situación y causas de fuerza mayor.

Pero no se preocupen está mejor, de verdad que le hizo mucho bien el día que le leí los comentarios que le dejaron en el c-box y las entradas... la vi sonreír porque se acuerdan y preocupan por ella.

A todas les manda un beso grande y espera que no olviden que las quiere muchisimo y que se acuerda de ustedes siempre, que lamenta no haber escrito y dejarlas en ascuas, porque ella odia cuando le pasa lo mismo, estará escribiéndoles pronto...

Dejenle sus comentarios que de verdad le hacen mucho bien