Nueva Encuesta

Chicas! Ya quedó esto, bueno la opción ganadora fue... Cronicas Vampíricas, soooo ahora vamos con otro detalle porque me he fijado en variiias cosas, dejarçe la encuesta hasta fin de año, como varias votaron por Eternial, veré que sea un proyecto a futuro no se preocupen porque me gusta consentirlas. Voten en la nueva encuesta====> las quieroo

viernes, 30 de julio de 2010

Capítulo 15: Consecuencias


BELLA POV

Me contuve de descargar mi coraje con la puerta, simplemente porque era muy infantil y tal vez también porque no quería que Edward se diera cuenta la manera en la que me afectaba… cuando la puerta estuvo cerrada y Edward estuvo fuera de mi vista, suspiré, exhalando todo el aire había contenido, imaginé que el dolor, mi coraje, temores y todas las emociones, salían disparadas de mi cuerpo en ese suspiro, en ese remolino de aire… pero eran tantos mis sentimientos… que por un momento me sentí abrumada por todas ellos… respiré profundo y repetí el ejercicio, ya una vez me había dejado llevar por mis sentimientos y me había encontrado tan hundida en el abismo que por un momento había pensado que nunca saldría de él… realicé el ejercicio una última vez.

Subí las escaleras, midiendo mis pasos, acompasando mis respiraciones y mis latidos, bajando mi presión arterial… controlando mi enojo, crucé el pequeño pasillo que separaba mi recamara de la de Charlie y empujé la puerta lentamente.

Jake estaba en la recamara como me había prometido, daba vueltas por la habitación como un gato enjaulado… sus manos cerradas en puños, temblorosas… caminó hacia mí en cuanto me vio, me envolvió en un cálido abrazo, el calor de su cuerpo me inundó lentamente, aflojando mis músculos y nervios, su barbilla estaba apoyada en la cima de mi cabeza, mientras estrechaba mi cintura y acariciaba mi cabello.

-Tranquila amor, Tranquila- susurraba como un suave rezo… lentamente, calmándome, cerré los ojos fuertemente, pero los abrí de golpe, cuando los cerraba solo podía ver la mirada obsidiana de Edward… sus ojos oscurecidos por la rabia…. El dolor. Lamentaba haberlo herido… pero sin duda esa nunca había sido mi intención, me estrechó aún más fuerte y fue entonces que me di cuenta que mi cuerpo temblaba violentamente, espasmos recorrían mi cuerpo, sacudiéndome…
-Lo… siento- dije mientras inhalaba profundamente y contenía un sollozo.
-No te preocupes por mí… a mi me preocupas tú- recitó en mi oído. Me obligué a mi misma a respirar profundo, devolverle el abrazo y separarme… -Llora cariño- me dijo a la vez que acariciaba mi mejilla, sacudí mi cabeza negado.
-No puedo- por alguna razón mis ojos estaban secos, estaba harta de las lágrimas y aunque podía sentirlas acumularse tras mis ojos, contenidos solo por un frágil dique que había erguido yo misma, simplemente para protegerme… de Edward… y también para proteger a Jake.
Le tomé las manos, unas manos fuertes, resistentes, ligeros cayos en algunas partes, que denotaban el trabajo que había tenido que realizar desde muy chico… Reparaciones en casa, desde que Bill había sufrido el accidente que lo había dejado en la silla de ruedas y claro las reparaciones de automóviles y cacharos que Jake hacía por simple pasión… su hobbie.
Lo jalé suavemente y me senté en el borde de la cama; Jake me acompaño y se sentó a mi lado, tomando mis manos en las suyas, entrelazando nuestros dedos… de nuevo miré sus manos, el color de la piel contrastaba ampliamente… su piel deliciosamente dorada y mi piel albina juntas, no era nada comparado a mi piel junto con la de Edward de un color marfil, su piel y la mía eran prácticamente idénticas, pero era el contraste entre Jake y yo lo que me hacía ver lo diferentes que éramos, pero también la manera en que Jake me complementaba… me sentía entera y ligera a su lado, segura y hermosa… acaricie el dorso de su mano con las yemas de los dedos, trazando círculos ociosos en su piel.
-Nada de lo que él dijo es cierto Jake- lo miré a los ojos, esperando que en mi mirada encontrara la misma sinceridad que había en mi voz.
-lo sé… no tienes que decírmelo, eres una mujer estupenda Bella- su mirada se oscureció unos instantes, su cuerpo tembló ligeramente, pero lo apartó rápidamente… en un parpadeo – quiero que sepas que nada de lo que ese – apretó la mandíbula, mientras las venas en su cuello se marcaban por el esfuerzo – tipo dijo de ti… tiene importancia para mí – acunó mi rostro en su mano, acariciando mi mejilla con sus dedos –Yo sé quién eres –
Sonreí mientras sacudía la cabeza… Jacob creía que yo estaba preocupada por lo que el pensara de mí… lo que había dicho Edward… si no iba a negarlo, me había dolido, pero esto era lo último…
Lo que me preocupaba era que lo que Edward había dicho sobre Jake, fuera algo que se interpusiera entre nosotros…
-Jake… yo no estaba hablando de eso- cogí su mano de mi cara y la estreché entre mis manos, trague en grueso.
-¿Qué que pasa Bella? ¿Es que algo de lo que él dijo te hizo dudar? Mira yo…- puse mi dedo índice en sus labios silenciando sus palabras. Sacudí la cabeza, la duda llenaba sus ojos de un brillo muy particular… no quería que se formara ideas equivocadas.
-No cariño… Edward Cullen no puede volver a mi vida como si nada… venir a mi propia casa a insultarme y además de todo creer que tiene el derecho de decirme que decir y que hacer… NUNCA Jake… - Una ligera sonrisa se curvó en la comisura de sus labios; pero aún así su mirada tenía la preocupación reflejada en ellos. –Yo quiero que sepas, que nada de lo que dijo Edward es cierto, yo no dudo de ti, me has cuidado y no me refiero solamente a lo que pasó con Victoria … en cómo me mantienes a salvo de mi misma… y sobre todo en cómo me salvaste… Me salvaste del abismo en el que caí…- me acerque a él y tomé su rostro entre mis manos – y porque me amas…- besé sus labios, lentamente, como la primera vez que me había besado, perfilé el labio inferior con mi lengua, un suspiro salió de mi pecho, sus manos se colocaron suavemente en mi cintura, jugué con sus labios lentamente, succioné su labio inferior y lo mordisqueé juguetonamente. Su lengua se introdujo en mi boca, al igual que su aliento, que saturó mis sentidos, llenándome, relajándome… Recargué su frente en la mía y estuvimos así, sin palabras, simplemente mirándonos a los ojos… las palabras sobraban… todo estaba dicho…
EDWARD POV
La furia llenaba mi cuerpo… mis brazos y piernas temblaban con anticipación, con la anticipación que sentía al momento de cazar… una necesidad innata de atacar… de defender lo que es mío, me alejé de la casa de Bella antes de que cometiera mas tonterías de las que sin duda alguna ya había cometido hasta ahora.
Corrí, corrí como un maniático desquiciado intentando en vano que las ansias de sangre me invadieran de nuevo, por un momento desee ser humano de nuevo para sumergirme en el agotamiento y caer en un sueño profundo para olvidar todo, pero por más que corría, no lograba dejar las imágenes de Bella con otro atrás… pero al igual que mi cuerpo, mi mente no se cansaba… y las imágenes transitaban por mi mente, como bofetadas… me herían profundamente… y ¡Maldita sea! No había nada que pudiera hacer al respecto… estaba preso, preso en la tortura que mi mente me jugaba…
Entré en la casa pasada la media noche, podía escuchar a Emmet y a Rosalie trabajando en el BM de ella, nadie más estaba en la casa…
Subí las escaleras, como un poseso rumbo a mi cuarto, donde me encontré a Alice, quien empacaba mis cosas en una maleta, la confusión se abre paso en mi mente, mientras Alice me ignora y arroja camisas, pantalones y efectos personales a la maleta sin ninguna consideración; intento leer sus pensamientos, pero no puedo ¿Cómo diablos es que no escucho nada? Y es entonces que la escucho un pequeño flash de su mente, mientras veo el porqué no puedo escucharla, ella ve mis pensamientos, me visualiza a mí y a ella, tal como estamos ahora… escondiéndome sus pensamientos, cerrándome el paso.
-¿Qué carajos?- es la primera frase que sale de mi boca.
-¿Qué carajos?- Alice se para y me mira furiosa, regresa a esculcar mis cajones – Esto es exactamente lo que da la impresión de ser- se que Alice no ha dicho esa frase intencionalmente, pero aprieto la mandíbula y tenso el cuello cuando la imagen de Bella con el Edredón bajo sus brazos, sus hombros al descubierto vuelve a mi mente… justo cuando ella me decía lo mismo hace solo unas horas.-Nos vamos Edward- su tono de voz autoritario, pero al mismo tiempo era una petición.
-No Alice yo no me voy de Forks, no otra vez- comienzo a sacar las cosas de la maleta, acomodándolas de nuevo en sus lugares, lo cual resulta ser una pésima idea, porque en cuanto guardo un pantalón, Alice lo saca y sé que podemos estar haciendo esto toda la noche. -¿Qué pretendes?- le digo mientras dejo mis brazos inertes a los lados, esperando una respuesta.

-No quiero que estés más tiempo aquí… solo… vámonos… empieza una nueva vida Edward…-sus ojos… que al mismo tiempo eran los míos, los de toda la familia, Emmet, Rosalie, Esme, Jasper… Carlise… veía en sus ojos la determinación manipuladora tan característica de Alice, pero también veía la preocupación en sus ojos, la misma preocupación que veía en los ojos de toda mi familia, porque eso eramos… después de tanto tiempo juntos… esta era mi familia… una familia que había estado preocupada por mi causa los últimos meses… estar ausente era la mejor opción, porque así no tenía que ver la tristeza con la que me había tropezado reflejada en su mirada los últimos días… Pero Bella era la mujer que amaba no podía irme… no podía dejarla no de nuevo.
-No puedo- le dije mientras negaba con la cabeza… simplemente no podía hacerlo…
-Vamonos Edward… Olvidala… ya no te ama, déjala atrás…- un dolor invadió mi pecho, cerré los ojos mientras sus palabras taladraban mis oídos… ¿Cómo es que Alice me decía esto?… ella había estado tan en contra de que me fuera…
-¿De qué hablas? Tu… tú no puedes hablar en serio- le dije mientras me miraba desafiante, el enojo hirviendo en mis venas, mis incisivos latiendo dolorosamente en mis encías, el veneno sazonando mi lengua… -Estas diciendo tonterías… como pretendes que me vaya… que la olvide si ella es lo que más quiero… ella es mi vida… Alice… no puedo-
Una sonrisa se curvó en los labios de Alice y no supe la razón de su comportamiento… ¿qué clase de caso de bipolaridad era este? Alice se mordió el labio mientras sonreía y pegó un pequeño saltito.
-¿Y ahora que te pasa?- me golpeó… realmente Alice me había abofeteado… ¿Y ahora qué? Aunque me había dolido el golpe estaba desconcertado.
-Eso es por ser tan estúpido…- la miré con furia y con incertidumbre –¿No te das cuenta que lo que te acabo de decir es lo que le dijiste a Bella cuando te fuiste?... ¿será como si nunca hubiera existido?- escuché mis palabras en la boca de Alice y realmente vi mi error… había sido un estúpido por dejarla… yo no podía vivir sin ella… yo era el verdadero causante de lo que había visto hoy en la mañana… todo el cambio de Bella hacia mí… era por mi causa… enteramente mi culpa… las consecuencias de mis decisiones... Alice me miraba con cara de duh (eres un tonto Edward Cullen).
-¿Qué hago para recuperarla Alice?- me senté en la cama mientras me pasaba las manos por el cabello, llegaba a la nuca y entrelazaba los dedos… todo era mi culpa… Y todavía la había insultado y maltratado hoy en la mañana… Dios.

-No lo se Edward- se encogió de hombros –La cagaste, tienes que aceptarlo, tu eres el causante de su distancia, de el rumbo que ha tomado su vida… puedes intentar acercarte a ella de nuevo… pero tienes que estar consciente de que Bella a cambiado mucho en los últimos meses… y de que es enteramente su decisión el quererte de nuevo en su vida…- asentí, era claro que era completamente su decisión… -Y también de el hecho de que Bella tiene alguien más en su vida ahora… alguien que la ayudó en los momentos más tristes de su vida… eso forja lazos muy fuertes Edward… tómalo en cuenta.-
-gracias Alice-
-No hay de que- me dijo mientras dejaba mi habitación, pero se detuvo en el umbral de la puerta y se giró para mirarme –Juega bien tus cartas-
-Lo haré- le dije, mientras ella desaparecía escaleras abajo… ¿Qué es lo que había hecho?
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Duhhh!!! jaja tonto Edward!!! Chicas Comenten las quieroo!!! Ahh comenzaré a publicar mi Vida en forks... la proxima semana... los lunes si no han leido el primer capítulo del nuevo fic de Twilight... click aquí... futuro incierto queda para los viernes vale??
Oss Adorooo!!! bss

miércoles, 28 de julio de 2010

Retrasoo...


Una disculpa!!! Pero estoy un poco cansada hoy... asi que no he podido terminar el capítulo... lo tengo por la mitad... pero mañana lo subo iii promisee!! De verdad que mil disculpas pero esta semana entre a la uni y ps tengo que acostumbrarme al horario... Porque ya ven que típico de vacaciones que volteas tu horariooo!!!
Mañana subooo!!
Las quieroo! Que tengan bonita noche y un lindo jueves!! (Que por aca en mexico el clima esta horriblee!! LLueve y sol... LLueve y sol!! Asi que una ni sabe que ponerse!!)
;) Regi!

domingo, 25 de julio de 2010

Nuevo Fic!!

Hola Angeles!!! Pues aca por mi casa... los ultimos días han sido lluviosos, del tipo de días que son para pasarlos en casa... asi pues como inicio la Universidad mañanaa (aaaaaaaaaaaa) he invertido ese tiempo en leer... y bueno se me ha ocurrido una nueva historia... un nuevo fic... jaja!!! Y bien aqui les traigo el pequeño resumen...

***Mi vida en Forks***

Renne nunca se fue de Forks, Bella creció ahi con sus amigos de toda la vida, ahora un nuevo año comienza en la preparatoria y hay estudiantes nuevos.... Los Cullen.
Edward es asignado como su compañero de laboratorio luego de que Jake se cambiara de escuela. Ellos se llevan bien, pero ella tiene a su novio... Jake, ella se siente un poco atraida hacia Edward, pero las cosas se ponen serias cuando Jake comienza a cambiar y a alejarse de ella... despues de la llegada de los Cullen!!!

Les dejo el primer capi espero que comenten!!

Las quiere

Regiii

01: Primer Día... Nuevo compañero

Mi madre me llevó al colegio con las ventanillas del coche cerradas. En la península de olympic, al noroeste del estado de washington, existe un pueblecito llamado Forks cuyo cielo casi siempre está nublado, es por eso que las ventanas están cerradas, hoy como casi todos los días llueve... en esta parte de los Estados unidos llueve más que en cualquier otro sitio del país.

Había vivido aquí desde que tenía memoria y aunque es una localidad pequeña, tiene un encanto oculto, el bosque se extinde ampliamente a cualquier lugar donde lo mires, el aire siempre es fresco, aunque forks puede ser considerado un pueblo... no tenemos centros comerciales ni cines como en algunas otras ciudades de Estados Unidos, pero Port Angels está a solo 45 minutos a una velocidad moderada.

La verdad es que me gusta vivir aquí, tampoco es que haya vivido en otro lugar, pero el paisaje es hermoso. Todo de color verde: los árboles, los troncos cubiertos de musgo, el dosel de ramas que colgaba de los mismos, el suelo cubierto de helechos... verde.

-Suerte en tu primer día- dijo mamá, mientras besaba mi mejilla, mamá siempre me traía al colegio y decía la misma frase, a pesar de que había venido a este colegio toda mi vida - Gracias mamá- le contesté suavemente. Los inicios de clase son emocionantes y al mismo tiempo algo monótonos para mí, tenía los mismos compañeros desde hacia años, aunque eso traía una ventaja... eramos los mejores amigos... una gran familia.

Baje del viejo mercury rojo que manejaba mi madre y aunque aún chispeaba, no era lo suficiente para que me calara... además estaba acostumbrada a la lluvia, la escuela se haya como todo lo demás en el pueblo junto a la carretera, es un conjunto de pequeñas casas que constituyen los diferentes edificios del colegio, construidas en su totalidad con ladrillos rojos y tejas multicolores eran lo suficientemente campestres para parecer un hotel. Atravecé el estacionamiento con cuidado, evitando los charcos, aunque fue una tarea un poco ardua para mi falta de coordinación.

Llegue al primer edificio, encima de cuya entrada se podía leer "oficina principal" En el interior había mas luz y hacía un poco mas de calor, la oficina era pequeña: una salita de espera con sillas plegables acolchadas, una basta alfombra y un panel donde noticias, avisos y cosas por el estilo estaban pegadas sin un orden en particular, un pequeño grito se escuchó y antes de que pudiera girarme me cubrieron los ojos, tantee un poco, intentando adivinar por las manos quien era el o la que me cubría los ojos... era una mujer, pero no lograba reconocer las delicadas manos, ángela no usaba anillos, por lo que estaba segura que ella no era.

-¿Jessica?- me aventure a decir.

-¡hay no Bella!- la voz era suave y cantarina, me giré y me encontré con una chica de aspecto duendecillo, delgada como un fideo, su piel blanca y delicada como la porcelana, su pelo corto era rebelde, con cada punta señalando a una dirección diferente de un negro profundo, sus ojos color dorado me miraban detrás de unas espesas pestañas.

-¿Alice?- pregunté, mientras ella me envolvía en un fuerte abrazo. -¿Que haces aqui?- le pregunté.

-Le ofrecieron trabajo a papá y nos mudamos todos-me dijo mientras se encogía de hombros.

-Wow... que gusto volver a verte- le dije mientras la abrazaba de nuevo. Había conocido a Alice en el verano, mi madre diseñaba bolsos para una reconocida marca y yo la había acompañado a san Francisco en las vacaciones, a una pasarela, la verdad es que no me gustaban mucho esas cosas, pero yo quería conocer la Universidad de San Francisco y había sido el pretexto perfecto, durante la feria de modas conocí a Alice, quien era una gran admiradora de mi madre, por lo que en las siguientes dos semanas que pasé en san franciso salimos juntas muchas veces. Ella era adorable y un poco alocada...

-¡Si!- dijo mientras pegaba un saltito -¡Tal Vez tengamos alguna clase juntas!-

Después de comprobar nuestros horarios, resultó que teníamos nuestra primera clase juntas, historia con Jefferson, en el edificio seis.

-¿Y tus hermanos?- no conocía a los hermanos de Alice, conocía a Esme, su madre, una hermosa mujer de belleza clásica, de rostro en forma de corazón, su cabello ondulado color caramelo y los mismos ojos de Alice, Alice tenía dos hermanos adoptivos, Rosalie y Jasper, además de dos hermanos, Emmet y Edward, a ninguno los conocía, pero debido a que Alice y Esme eran tan hermosas, me sentía realmente curiosa acerca de el aspecto que tendría el resto de su familia...

-Estan intentando ubicarse al igual que yo- ella sonrió un poco.

-Bueno seré tu guía- le dije mientras ella enlazaba mi brazo con el suyo, la lluvia había aumentado, cruzamos la cafetería, simplemente para no mojarnos, aunque el camino era mas largo por ahí, Alice me platicó sobre sus vacaciones, mientras decía que necesitaba ir a comprar ropa adecuada para este clima y me ofrecí para acompañarla; aun cuando sabía que ir de compras con Alice era maratónico.

Algo comenzó a vibrar en mi mochila, ¿mas bien bolso?, una enorme cartera que mi madre había diseñado para mí, modelo único... con un hermoso estampado morado y lila. Saque el telefono celular, mientras Alice me arrebataba la mochila para examinarla a fondo, mientras ponía cara de asombro. Reí, mientras miraba la pantalla del celular.

-Hola- contesté.

-Hola hermosa, ¿Que tal va tu primer día de clases?-preguntó la voz en el telefono.

-Bien pero te extraño... ¿Tu como vas?-

-Igual que tú... me falta mi brazo derecho- reí un poco.

-Aprenderás a ser zurdo- le dije a modo de broma.

-Claro... como si fuera tan facil... te recogeré al rato-

-Te veo a la salida... besos-

-Te amo linda-

-Yo igual... suerte- colgue el telefono y le arrebaté mi mochila al tiempo que sonaba el primer timbre de la clase.

La clase de historia y la de Trigonometrá nos tocó juntas, el profesor Banner hizo pasar a Alice por la bochornosa presentación frente a la clase, yo que odiaba hablar en público era pésima para las presentaciones, tropesaba, balbuseaba y me sonrojaba sin razón aparente, Alice por el contrario lo hizo con mucha confianza, pero fue muy breve y reservada.

Algunas personas se nos acercaban, los presentaba y despues de una conversación mas diplomatica que cualquier otra cosa, se marchaban, Alice era un poco reservada, cosa que no había notado antes.

En la clase de Español, me tocó con Jessica, era mi amiga desde el cuarto grado, con su cabello rubio oscuro y su cara ovalada, era un poco superficial, pero en una descripción corta, era una buena amiga, caminamos a la cafetería durante el descanso, busqué a Alice con la mirada, pero no la encontré.

Mike, Ben, Angela, Tyler ya estaban sentados en la que había sido nuestra mesa desde siempre, nos fuimos a sentar con ellos, mientras platicaban sus anécdotas de vacaciones, como Angela había ido a visitar a su abuela a California, Tyler y Mike habían obtenido un empleo en Port Angeles y Ben había estado enfermo la mayor parte de las vacaciones, estaba contandoles sobre el viaje con mi madre cuando Jessica nos interrumpió lo cual no era novedad.

-¿Quienes son ellos?- seguí el rumbo de sus ojos y ahi estaban, sentados en el rincón mas alejado de la cafetería, al otro extremo de donde nosotros nos encontrabamos. Eran cuatro, platicaban entre ellos, mientras ignoraban la charola llena de comida que estaba frente a cada uno de ellos, había tres chicos, uno de ellos, increiblemente fuerte, musculoso como un levantador de pesas, su cabello corto oscuro y ¿rizado? no podía decirlo puesto que estaban muy lejos...

Otro era mas alto y delgado, pero musculoso de igual manera, al menos eso era lo que dejaba entrever su holgada ropa, con el cabello un poco largo y dorado, el tercer chico era desgarbado, corpulento con el cabello cobrizo desordenado, la chica era escultural, cabello rubio hasta la cintura, liso, con un cuerpo que podría aprarecer en la portada de la sports illustrated. Eran realmente palidos y compartían el mismo color de ojos, ligeramente dorado... fue entonces que confirmé lo que ya había pensado, Alice se acercó dando sus típìcos pasos de bailarina y se sentó junto a el chico rubio.

Fue entonces que comencé a sacar conclusiones... El de cabello rubio y la chica despampanante debían ser Jasper y Rosalie Hale, lo que no pude deducir fue quien era Emmet y quien Edward.
La mirada de el chico desgarbado se enfocó en la mía, durante una fracción de segundo, luego desvió la mirada. Alice me miró y saludo con la mano, le devolví el saludo y luego jessica me asaltó con miles de preguntas que no pude contestar....

El timbre sonó y todos nos levantamos para dirigirnos a nuestras clases, Ángela tenía la siguiente clase conmigo, Biología, al igual que Ben, quienes eran pareja desde el año pasado. Pero eran mis amigos y no me sentía como el mal tercio, aunque me inundó un sentimiento de añoranza cuando recordé el año pasado... me sacudí el sentimiento rápidamente, mientras caminabamos por el pasillo hasta el laboratorio.

Me senté en la mesa de siempre, todos los estudiantes ya tenian compañero, Angela me dio una mirada de remordimiento por sentarse con Ben, pero le quité importancia con un gesto de la mano, me sonrió y se sentó, esta era otra de las cosas que me recordaba el año pasado... aggg

El hermano de Alice, cuyo nombre aún no lograba decifrar, el del cabello desordenado y postura desgarbada entró al salón de clases, habló con el profesor quien le indicó con un gesto de la mano que tomara asiento.... el unico asiento libre era el que estaba a mi lado, lo miré mientras esperaba que fuera tan amable como su hermana... pues ibamos a sentarnos juntos todo el año...

-Soy Isabella Swan- le dije mientras me presentaba - Pero prefiero que me llamen Bella- extendí la mano, el la miró unos instantes y después de pensarlo la estrechó, para apartarla rapidamente.

-Soy Edward Cullen- dijo con una voz tan suave, que apenas y pude contenerme de no cerrar los ojos ante su melodiosa voz. -Soy aparentemente... tu nuevo compañero de Laboratorio- sonrió suavemente y yo le devolví la sonrisa. -Conoces a mi hermana ¿Cierto?- asentí suavemente mientras miraba sus brazos, bien formados, se veía bastante fuerte cuando no estaba a lado de su hermano -No ha parado de hablar de ti y de tu madre durante todo el verano.... a y de los bolsos que diseña- sacudí la cabeza y no pude responder nada porque la clase dio comienzo.

Edward Cullen era mas reservado que su hermana, pero era buen tipo, guapo y divertido, la clase de Literatura también la teniamos juntos, al igual que Alice y dado que no conocían a nadie y ninguno de mis amigos estaba en esa clase nos sentamos de nuevo juntos, las ultima clase que era la de Literatura me resultó lenta, pues quería que las clases terminaran...

El timbre sonó y recogí mis cosas rápidamente, salimos juntos al estacionamiento con Alice a un lado y Edward al otro, mientras hablabamos de cosas vanales y sin importancia.

-Bella- gritó su voz en el estacionamiento, Alcé la mirada y ahi estaba... Jake. Su cabello estaba corto, lo había cortado porque perdió una estúpida apuesta con Mike y era la primera vez que lo veía despues de pasar un curso escolar siendo inseparables y tres semanas sin vernos.

-Jake- grité mientras una sonrisa se instalaba en mi rostro. Caminó hacia mí, mientras yo me quedaba como estúpida mirandolo, su bronceado cuerpo, sus bien definidos hombros y brazos y lo mejor de todo... esa sonrisa que me encantaba...

Extendí mis manos y el las tomó, mientras me jalaba hacia su cuerpo, enterré mi rostro en su cuello, abrazandolo fuertemente, llené mis pulmones de su escencia, a incienso y madera, le di un suave pero esperado beso en los labios, mientras el acariciaba mi cabello.

-Te he extrañado mucho- me dijo, le di otro beso, mientras escuchaba a Mike gritando el nombre de Jake desde su camioneta, fue entonces que volví a la tierra y me enfoque en que no estabamos solos...

Me gire y remolqué a Jake que se giraba con Mike, me paré frente a Edward y Bella que me miraban de manera extraña.

-Ah lo siento Jake- le palmee el brazo y me dio su atención de inmediato.

-Lo siento cariño-

-Jake... ellos son Alice y Edward Cullen unos nuevos amigos, Edward y Alice el es Jacob mi novio- dije sonriente, Alice se mostró extrañada, pero lo disimuló rapidamente.

-Encantada- dijo mientras le daba un abrazo.

-Igualmente- dijo Jake, devolviendole el abrazo con su brazo libre, con el otro sujetaba mi mano -Oye... ¿tu eres la alice de San Francisco?-

-La unica- contesto Alice.

Edward estrechó su mano con Jake, hablaron un poco y se despidieron.

Fuimos con Angela, Ben, Tyler y Jessica, quienes estaban alrededor de la camioneta de Mike.

-Te extrañamos hombre- dijo Ben mientras le daba un abrazo muy de hombres, de esos que son golpeados en la espalda -Porque te cambiaste de escuela, Bella te extraña- me sonrojé un poco, pero no lo oculté... de verdad lo extrañaba -Ya tiene un nuevo compañero de Laboratorio...- le di un codazo a Ben.

-A si?- dijo jake en tono juguetón, mientras caminaba hacia mí.

-Pues necesito uno... ¿no crees? Además es muy amable e inteligente- le dije cruzandome de brazos, era puro juego y los demás se divertían.

-Tu eres Mi novia- dijo JAke, mientras se acercaba a mi lentamente. Reí fue inevitable.

-Solo si me atrapas- tiré la mochila al suelo y eche a correr por el estacionamiento. Jake me atrapó a menos de 10 metros, me alzó con mucha facilidad y me echó sobre su hombro me encontré con la mirada divertida de Angela y Jessica que estaba botada de la risa.

-Te tengo- me dijo.

-La sangre se me va a la cabeza- le dije mientras bajaba la vista al suelo - pero tengo una linda vista- le dije mientras le pelliscaba una pompa.

Rió suavemente y me bajó habiamos llegado a su auto, un Golf rojo arreglado por el. Me recargue contra la puerta y me besó, sus labios jugaron con los míos suavemente, y luego su lengua se adentró en mi boca, su cálido aliento se fundió con el mío, sus manos estaban fijas en mi cintura, mientras las mías se enroscaban en su cuello, agarrando su cabello acercandolo a mi. Nos besamos un poco mas y entonces la voz de Angela nos interrumpio.

-Que oportuna- susurré contra los labios de Jake, presíoné mis labios contra los suyos de nuevo, miré sobre su hombro y ví a Angela agitando mi mochila. -Olvidé mi mochila-

-Voy por ella, entra- me dio las llaves, un beso rápido y atravezó el estacionamiento.

Cuando me miró de nuevo, las llaves se me escurrieron de las manos, Jake se dio cuenta y sonrió mientras sacudía la cabeza, avergonzada me agaché para buscar las llaves, me puse a gatas... ¿A donde demonios se habían ido las llaves?

-¿Porque no me lo dijiste Alice?- la voz de Edward sonaba frustrada.

-Porque yo no lo sabía... ya te lo dije, ¿que no se supone que sabes todo lo que pienso?- dijo Alice con su voz cantarina -Ella nunca lo mencionó y yo no lo ví... te ví a ti con ella- ¿de que hablaban?

-¿Como se te pudo escapar eso?-

-No sabía que ella tenía un novio... Bella nunca lo mencionó- permanecí quieta... estaban hablando de mí... sus pasos se alejaron y yo encontré las llaves...

Abrí la puerta del copiloto, mientras mis manos temblaban un poco... un Girasol estaba en el asiento... sonreí... Jake.

Sacudí mis pensamientos, podía ser la amiga de edward Cullen si quería... yo ya tenía un novio.

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Este es l primer capítulo comenten para saber si les gusta la historia y ver si la continuamos... se que la actitud de Bella es diferente... pero esta es una Bella mas segura de si misma... quice quitarle un poco de la inseguridad y baja autoestima que tiene en Crepúsculo, es un enfoque diferente de la historia que nos cuenta SM pero espero que les guste su relación con Jake y con sus amigos de toda la vida!

Espero que comenten!!

viernes, 23 de julio de 2010

Capítulo 13: Reclamaciones

Eiii chicas ya esta mi compu en casa... ya recupere el capítulo, asi que ya lo publiqué... espero les gusten y como siempre espero sus comentarios!!!

BELLA POV

¡Carajo! Y mil blasfemias pasaron por mi mente tan velozmente que me sorprendí por mi extenso conocimiento de maldiciones, lo cierto es que no las usaba a menudo; pero en una situación como esta eran precisas, todas las que mi vasto vocabulario había aprendido a través de los años… a una adolecente no le puede pasar esto…
Por un momento, parece que la escena la miro fuera de mi cuerpo; siendo una espectadora, mirándolo de fuera, ajena…
Edward está de pie en el umbral de mi habitación, sus facciones deformadas por la ira, sus hermosos ojos caramelo habían sido remplazados por unos ojos obsidiana, profundos, interrogantes… aterradores, su mandíbula trabada, mientras sus puños están fuertemente cerrados en sus costados.
Mientras que yo, estoy cubierta hasta el mentón por mi edredón, aunque debajo estoy desnuda de la cintura para arriba, Jacob encima de mi cubriéndome con su cuerpo, que al igual que yo está desnudo de la cintura para arriba (pero eso es normal en él, pero realmente no creo que importe), hacía unos segundos mi mente y mi cuerpo estaban desconectados de todos mis problemas, entregándome a un momento hermoso… que de verdad estaba disfrutando.
Pepe Grillo vuelve a mi mente, haciéndome consiente de la situación… yo y mi novio licantropo en mi cama haciendo el tonto, medio desnudos y mi exnovio vampiro en el umbral de la puerta, mi padre está por llegar… ¡hay dios! Y al ver los ojos de Edward… mi corazón da un vuelco, están llenos de indignación y de furia, pero debajo de todo eso, estoy segura de captar un destello de dolor, lo que me hace sentir realmente mal, empujo ligeramente a Jake, quien comprende el mensaje y se sienta en el colchón, apartándose de mi cuerpo, pero dejándome el edredón encima, inmediatamente comienzo a sentir el frio matutino en la piel y me coloco el edredón cubriéndome hasta la barbilla, mientras ruego que Jake no se levante de la cama… Un vampiro y un licántropo en la misma habitación… esto solo podía pasarme a mí… ya lo digo… un sinnúmero de situaciones peligrosas pueden pasarle a Isabella Swan.
Trago en grueso y miro a Edward con un peso muerto en la boca del estómago que ahora mismo está revuelto…
-Edward… yo… mmmm- dudo… ¿que voy a decirle?
-¡Tu!- me responde y me sorprendo por el tono de su voz, cargado de rabia, nunca me había hablado con ese tono – como puedes… - mi corazón deja de latir un segundo cuando me doy cuenta que lo herí sin querer; y aunque sé que no debe de importarme… lo hace, realmente me preocupo por él –eres una…. – alza los brazos como buscando la palabra correcta para describirme… mientras mis ojos se desmesuran, nunca pensé que pudiera hablarme así, me quedo paralizada unos segundos, tratando de procesar el hecho de que Edward me ha insultado, unos segundos que bastan para que una fisura se abra en mi pecho, una solitaria lágrima se derrama por la comisura de mi ojo derecho, la quito con la palma de la mano y recuerdo aquel día en el que me juré a mi misma que no volvería a llorar por el… en un segundo él me ha hecho romper esa promesa…
EDWARD POV
-¡Tu!- le gritó con toda la rabia que tengo dentro, esto me ha dolido mas de lo que cualquier cosa pudo haberlo hecho… escucharla, verla a través de los ojos del… perro ese… pero sobre todo comprobarlo con mis propios ojos… es un dolor que no sentí ni siquiera cuando sentí que la había perdido ayer en la noche a manos de Victoria. –Como puedes…- mis manos están cerradas en puños, mientras la ponzoña inunda mi boca como si hubieran abierto un grifo… -Eres una… una…- tenso la mandíbula para evitar decir más, pero sé que he cruzado la línea cuando veo que una solitaria lágrima se desliza por su mejilla, su mirada está llena de tristeza, dolor y vergüenza, se restriega la mejilla con la palma de la mano eliminando todo rastro de aquella gota… se incorpora rápidamente, deteniendo el edredón en su pecho; dejando sus delicados hombros al descubierto, su otra mano vuela a la mano de… el perro y es cuando me doy cuenta que está temblando, quiero alejar a Bella de él, los licántropos son peligrosos, pero no me muevo porque temo que si lo hago eso altere mas al… tipo ese.
-Calma- le dice bella suavemente recitándolo como una nana, sus pensamientos son una ráfaga de furia hacia mí, pero cuando mira a Bella, sus pensamientos se calman, trata de contenerse para no lastimarla, pero eso no me calma a mí… bella es tan frágil, que ese chucho puede hacerle daño sin pensarlo; bella es un imán para los problemas, prueba de ello… no quería mas pruebas para ello, yo lo sabía.
Bella toma la mano de el perro y entrelaza sus dedos con los de él, cierra los ojos los aprieta unos instantes y me mira de nuevo, pero al contrario que hace unos instantes, su mirada es fría y distante… sus ojos chocolate no me miran con asombro, ni una chispa de calidez en sus orbes obscuras… su mirada es calculadora.
-¿Qué se te ofrece Edward?- su calma me molesta, como si mi presencia fuera solo una molestia.
-Isabella- pronuncio su nombre completo sabiendo que no le gusta y noto una pequeña mueca en su cara, pero no obtengo la satisfacción que esperaba- ¿Qué se supone que es esto?- le digo tratando de controlar mi coraje, tratando de disimularlo en mi tono de voz, obteniendo como resultado un muy mediocre intento de controlar mis emociones.
-Esto, es exactamente lo que da la impresión de ser- su semblante no cambia y aunque antes podía leer sus expresiones con total maestría, ahora me encontraba completamente perdido, no estaba la arruga que se forma en su entrecejo cuando está desconcertada, la ligera curvatura de sus labios cuando está enfadada o el pequeño mohín en su nariz cuando está herida o triste… expresión en blanco…no había nada que me indicara si lo que estaba diciendo era por despecho, por coraje o… no sé… celos, pero eso era lo que yo esperaba, no la realidad. –¿Alguna otra pregunta?-
Antes de que pueda frenar a mi lengua las palabras salen precipitadamente de mi boca -¿Por qué?- sacudo la cabeza y me llevo las manos al cabello mesándolo, mientras cierro los ojos esperando que esto sea solo una pesadilla, un sueño… aunque se perfectamente que lo que soy… no duerme y mucho menos sueña.
-Edward, irrumpiste en MI habitación de la manera más grosera, hablare contigo… afuera, ahora necesito un minuto humano- alza la ceja y me mira desafiante, como se que tiene razón, salgo de la habitación y bajo las escaleras, miro concienzudamente la sala y me doy cuenta de que falta una pequeña mesita que estaba entre el pasillo y el sillón, una de cristal… el olor a desinfectante satura mi olfato y entonces la película de lo acontecido la noche anterior corre por mi cabeza, veo a bella corriendo por la sala, estrellándose contra la mesa de vidrio, su sangre en el suelo, ahí donde el olor del desinfectante es más persistente… un gruñido sube por mi garganta, escucho moverse a bella por el pasillo y la escucho entrar al baño, mientras un rastro de su olor me perfora la garganta, mi cuerpo quiere subir tras ella, mis tendones en espera, pero desechó la idea, porqué se que ya he sufrido mucho por un día, así que continuo mi camino y me esfuerzo por bloquear los pensamientos del perro ese… que desafortunadamente piensa demasiado alto, además de que tiene mucha imaginación… maldito fuere.
Estrujo mi cerebro intentando saber porque en lugar de alejarme tuve que irrumpir en su cuarto de aquella manera, cierro los ojos, rememorando las escenas… pero ahora soy yo el que disfruta de su cuerpo, de esa manera que nunca pude, por miedo a lastimarla, a ponerla en riesgo, saboreando la tierna piel de sus pechos… la dulce cadencia de sus movimientos, la melodía de sus suspiros, su aliento, sus gemidos…. El maldito perro tiene una capacidad de pensamiento increíble… maldito fuere…
El dulce aroma de Bella se funde con el de los pinos que nos rodean, respiro profundamente y me giro, se ha puesto unos jeans, una camisa holgada y su cabello mojado está sujeto en una cola de caballo, su shampoo despide un ligero aroma a fresas, inspiro profundamente, mientras imágenes de tiempo atrás aparecen en mi mente… aunque ahora mismo parecen siglos… ahora las imágenes de ella con el inundan mi mente… ahogando mis propios recuerdos, llenándome de amargura… de dolor….
-¿Porqué?- le pregunto de nuevo porque es la única pregunta que ronda en mi cabeza, la más importante de todas las que tengo ahora.
-¿Qué?- me pregunta mientras frunce el ceño y ladea la cabeza en ese gesto tan dulce que siempre me ha encantado.
-¿Porqué me haces esto?- le digo, mientras me tiro del cabello, y cierro los ojos.
-¿De verdad? No puedo creer que me estés preguntando esto Edward- acorto la distancia que nos separa y la tomo por los hombros, la zarandeo suavemente
-Claro que te lo estoy preguntando-
-Suéltame- me dice suavemente y es cuando me doy cuenta que de nuevo he pasado la raya, su cola de caballo está deshecha y su cabello enredado por lo que mi pequeño zarandeo no ha sido tan suave como pretendía, doy dos pasos atrás y la miro agacharse a recoger la goma elástica que ha caído al suelo, pero nunca aparta sus ojos de mí, como si me tuviera… miedo. –Que es lo que tu esperabas que hiciera?- me grita, escuchaba su corazón latir con violencia en su pecho, una violencia que me asustaba, nunca antes había estado tan alterada… Oh Edward la cagaste, me reprendo a mi mismo… la cagaste y bien bonito, escucho a el tipo ese, que nos mira por la ventana, está tentado de bajar, porque cree que le voy a hacer daño a Bella… estúpido… pero Bella le había hecho prometer que no bajara, a menos que ella gritara ¿Es que Bella realmente pensaba que yo podía lastimarla? – que esperabas eh- repite por tercera vez –mírame- la escucho, pero realmente no quiero hacerlo porque en su mirada no encuentro lo que espero… veo solo la frustración, el resentimiento y su dolor… que es sin duda lo que más me hiere… nunca pensé en herirla… jamás fue mi intención.
-Esperaba cualquier cosa Bella menos lo que vi- cierro mis manos en puños controlando mis emociones, no quiero hacerle más daño, ahora menos que nunca puedo dejarme llevar.
-No Edward… seguro que no- me escupe –Esperabas que me abalanzara en tus brazos, llorando de alegría porque en este tiempo solo he esperado ese día… que olvidara los últimos meses y como me abandonaste ¿Eso es lo que esperabas?- interiormente se que ese era uno de mis deseos, de esos que mantenía ocultos bajo la superficie, su tono de voz cambió de frío a monótono y tranquilo, era cierto que me marché y la dejé pero nunca fue por falta de amor… al contrario fue porque la amaba demasiado como para exponerla, a mi mundo, a mi naturaleza, a lo que soy.
No tenía planeado volver, iba a dejarla continuar con su vida, hasta que el rastro de Victoria me trajo de vuelta… Y aunque la idea de bella rehaciendo su vida a salvo, era la que me ayudaba a mantenerme firme en mi decisión, definitivamente no esperaba que tuviera un novio y menos aún estaba preparado para sobrellevarlo… menos aún si este “eso” ponía en riesgo su vida; traté de explicárselo pero ella me interrumpió, con un gesto de su mano.
-No me debes ninguna explicación Edward, es demasiado tarde… Y yo tampoco te debo explicaciones sobre mis amistades o lo que hago con ellos- su tono fue tajante y tuve que morderme la lengua para no soltar una maldición.
-Bella tu no puedes… juntarte con licántropos- su ceño se arrugó y sus ojos comenzaron a chispear suavemente, cerró sus manos en puños y un gesto de dolor cruzó su semblante, fue entonces que me fijé en su mano, las puntadas y la ligera gasa que la cubría… recordé la sangre, su sangre… como había tenido que controlarme más de lo normal cuando la vi ayer en el bosque y mi boca se inundó con ponzoña mientras mis incisivos comenzaban a doler en mi mandíbula, cerró sus ojos y cuando los abrió sus expresivos ojos fueron llenados del brillo de la rabia… -Son inestables, no pueden controlarse, podría lastimarte… incluso matarte sin darse cuenta- mil maldiciones fueron dirigidas a mi desde la habitación de Bella, pero las pasé a un segundo plano en mi mente, lo que el chucho pensaba de mi me tenía muy sin cuidado.
-Mírame- dice mientras extiende los brazos y gira lentamente –Estoy perfectamente bien-
-Bella no lo hagas… no seas ingenua…- se encoje de hombros –bella no seas estúpida-
-¡Basta!- me grita, mientras su rostro se colorea – ¡Me has llamado zorra, ingenua y estúpida antes de que sea hora del desayuno y ya me cansé! ¡ya terminé contigo! ¡tú no puedes decirme lo que puedo o no puedo hacer! hace casi un año que te fuiste de mi vida, sin dejarme decir nada, fue tu decisión y yo la respeté, ahora quiero que te marches y no vuelvas ¡quiero que continúes fuera de mi vida!- presionó su dedo índice sobre mi pecho, haciéndome ver que estaba realmente enfadada, se dio la vuelta sin dedicarme una mirada y entró en la casa con una calma y serenidad de la que yo mismo carecía, no azotó la puerta… simplemente la cerró con firmeza.
Comenten!!!

lunes, 19 de julio de 2010

i´m blue :(


Mis angeles!!! Dejenme compartirles una noticia muy triste... Mi periquito... Ron, se murió la semana pasada... el viernes... la verdad es que todos en casa estamos muy tristes... TE QUEREMOS RON!!! TE EXTRAÑAMOS MUCHO!!! por ese motivo y el de que mi compu esta enferma no había subido nada... espero lo comprendan... las quieroo
:( snif snif!! :(

*Capítulo 9: Bienvenida a casa

Todo me ha sucedido ultimamente; los tramites para la universidad han sido un problemaaa.... aggg!!! Y ahora mi compu esta enfermitaaa.... tiene bichos y esta en el doc... asi que tendré que escribir el capi de nuevo... Alex y Sophie una disculpa por la tardanzaaa.... una vez mas tiene mucha descripcion... suerte con la imaginación!!!
Me miré por enésima vez en el espejo de cuerpo entero... No había manera en que alguien me convenciera de salir con esto... el vestido era hermoso, de eso no cabía duda, de un azul profundo que combinaba con mis ojos, fabricado con una tela que parecía flotar a mi alrededor y escurrirse por mi cuerpo, marcando mis delicadas curvas, el corsé estaba cubierto por unas preciosas gemas, que rogaba porque no fueran zafiros, el vestido era hermoso, cualquier chica mataría por usar este vestido, excepto que la tela era tan delgada que el vestido practicamente era translucido y en la parte superior, la tela era tan fina.... ¡Que mis pezones eran claramente visibles!

Unas cadenas de oro, caían en mis hombros descubiertos, hasta poco mas arriba de mis codos, mi cabello estaba suelto y rizado sobre la espalda, y un leve tocado dorado y azul adornaba mi cabello.

-Luces hermosa- dijo Saskia a mi espalda (Osea Cloe)

Sacudí mi cabeza negado su tan confiada afirmación.

-No hay manera de que me convenzas de salir con esto...- dije mientras señalaba mi reflejo en el espejo.

-¿Por?- preguntó como si estuviera claramente extrañada por mi respuesta.

Señalé mi pecho, incrédula de que no pudiera mirar la razón. Aparentemente Saskia necesitaba lentes, puesto que no podía notarlo o me estaba tomando por tonta.

-Se me transparenta todo- le dije.

-Ahh- ¡¿Como si no lo hubiera notado nunca en su vida?! -Verás es normal, así es la ropa que usamos...ves- se señaló a si misma, se había puesto un vestido del mismo tono profundo, la diferencia consistía en el corsé que no estaba bordado con tantas gemas como el mío, solo unos ligeros zafiros bajo el pecho, en forma de un delicado lazo. Al igual que en mi vestido sus pezones eran visibles...

-De ninguna manera- dije de nuevo.

-Vamos nadie lo vera de mala manera, es una costumbre-

-agggg ni siquiera uso trajes de baño que no tengan copas, odio que se me transparente todo...- dije rindiendome a lo inevitable... -Pero si alguien me mira... juro que...-

Justo en ese momento Liza apareció en la escena, ella usaba un delicado y suave vestido color lavanda, su rizado cabello estaba sujeto en una coleta baja, la cual estaba segura no duraría nada, a Liza no le gustaba traer el cabello recojido.

-Pareces una princesa- me dijo mientras me sonreía y sus perfectos hoyuelos se asomaron en sus mejillas.

-Tu también cariño- le dije mientras la tomaba en brazos y la alzaba, el vestido era un poco largo para una niña de su edad, pero con su practica con el vestido de Aurora de Disney, me llevaba bastante practica en eso de caminar con un vestido que arrastraba unos buenos 5 cm por delante y 15 por detrás.

-¿Listas?- preguntó Saskia.

Acomodé a Liza sobre mi cadera para sostener un poco de su peso. -Andando-

***
El pasillo por el que caminabamos ahora era realmente ¿raro? ... Un tunel de unos 2 metros de alto y 1 metro de ancho se extendía hacia el frente, indefinidamente, a pesar de que no había luces, accesos, ventanas, antorchas, velas, ni ningun otro dispositivo que pudiera dar origen a la luz, el pasillo estaba claramente iluminado y si miraba hacia arriba, ramas se asomaban de la tierra y flores adornaban el techo... ¿Como era eso posible si aqui no había luz solar? ¿Y si a pesar de eso las flores sobrevivieran... como era posible que no hubiera ni rastro de humedad? Había tantas cosas extrañas en este lugar... Donde quiera que estuvieramos, el anillo estaba ahora atado con la cadena alrededor de mi cintura, puesto que la cadena alrededor de mi cuello era claramente visible y como Saskia me había enseñado, no era acostumbrado poner nada alrededor del cuello.

Tras caminar lo que yo pensaba era mas o menos unos 2 kilometros, llegamos a una curva, donde la luz se hizo mas tenue, y al doblar la siguiente curva, nos topamos con Solin (Tipo rudo) quien groceramente me miro de arriba a abajo, yo instintivamente cubrí mis pechos con la mano que tenía libre, puesto que con la otra traía a Liza de la mano.

Cloe sacudió la cabeza, mientras reía.

-¿Todo listo?- preguntó.

Bajé a Liza una vez que tipo rudo dejó de mirarme de una manera tan... obscena y me agaché para quedar a la altura de Liza.

-No hables con nadie linda- asintió y cerró su boca con el famoso candado invisible, mientras me entregaba la llave, la cual "guardé" cuidadosamente en los pliegues de mi vestido.-Listo- dije.

-Bien-

Solin abrió la puerta frente a nosotros, revelando unas escaleras realmente peligrosas para una niña de 9 años.

-Subete a mi espalda cariño, justo como cuando jugamos monos y agarrate fuerte- me agaché y Liza trepó a mi espalda, se sostuvo fuerte de mi cuello, y abrazó mi torso con sus piernitas.

Saskia subió primero, Solin claramente esperaba que subiera yo primero y el infierno se congelaría antes de que yo subiera primero... con este vestido tan holgado...

-Despues de ti- apretó los puños y subió la escalera.

-¿Cual es su problema?- me pregunté.

Una vez arriba, salimos por una especie de trampilla en un pequeño lugar parecido al armario de escobas que hay en mi escuela... Solin cerró la trampilla que se sello como si nunca hubiera sido abierta.

Abrio la puerta y tras cerciorarse de que nadie estuviera afuera, nos indicó que podíamos salir, a pesar de estar conciente de que no estaba haciendo nada malo... mi corazón no podía dejar de latir apresurado, realmente agetreado, pasamos varios pasillos completamente hermosos, pero debido a que estaba asustada realmente no podía apreciar la belleza del lugar.

Llegamos ante una imponente puerta de jade, con unos hermosos grabados, Saskia abrió la puerta mientras Solin se desvanecía como una sombra en la siguiente esquina... escalofriante...

Entramos al cuarto y mientras bajaba a Liza al suelo, admiré la habitación. Algo se estaba haciendo paso en mi mente, pero no sabía que era...

Una figura estaba parada en medio de la habitación...

-Menos mal que llegan- dijo con voz terriblemente conocida.

Las luces de la habitación se encendieron y mis codiciosos ojos vagaron por la hermosa habitación, las paredes eran de un profundo blanco, suaves brocados adornaban las esquinas de las paredes. Mis ojos se posaron sobre la figura en medio de la habitación, quien estaba vestida con el mismo vestido que traía Saskia, unos profundos ojos verdes me devolvían la mirada, por arriba de un suave velo que cubría el rostro de la mujer...

-Lo siento, fue mas astuta de lo que pensabamos- contestó Saskia, quien me sonrió suavemente y agradecí el cumplido, aunque no pasé por alto el hecho de que me tomaron por tonta.

Sujete fuertemente a Liza, que estaba apoyada en mi cadera y miraba atentamente a la mujer frente a nosotras.

-Sophia... ellas son Samantha y Elizabeth, son las hijas de Sarahi- tragué en grueso, mientras era minusiosamente inspeccionada por los profundos ojos Esmeralda.

La mujer paso su mirada de mi a Liza, se llevó las manos al velo y lo retiró delicadamente, para dejar al descubierto las perfectas e inconfundibles facciones de mi madre, mis ojos se desmesuraron y sujeté a Liza con fuerza, quien como había prometido permanecía callada. la mujer caminó hacia mí, casi deslizandose lentamente, hasta quedar de pie frente a mí, Saskia (cloe) caminó hasta quedar a un lado y extendió sus brazos hacia Liza, quien fue arrebatada de mi cuidado.

Sophia me miró de arriba a abajo y cuidadosamente me inspeccionó, mientras mis mejillas se coloreaban de lo que esperaba fuera un ligero tono carmín.

-Bienvenida a casa- me dijo con la cálida voz que se asemejaba tanto a la de mi madre, mientras que me envolvía en un abrazo... por primera vez en los últimos días me sentía a salvo.

-Gracias- dije, mientras mi corazón retomaba su cadencia normal.

Me tomó por los hombros, se alejó y me miró, mientras unos hoyuelos se formaban en sus mejillas y unas suaves arrugas se formaban en la comisura de sus ojos.

-Te pareces tanto a tu padre- sonreí suavemente.

-¿De verdad?- pregunté con absoluta curiosidad, no conocí a mi padre, pero sabía que había sido un buen hombre por la manera en que mamá hablaba de él.

-Claro- contestó sus ojos brillando suavemente -su mismo color de cabello, las facciones, tus ojos, me lo recuerdas mucho- sonreí ampliamente, siempre me había parecido que estaba fuera de lugar en mi familia, mi madre y mi hermana eran rubias platino de ojos azules, mientras que yo era morena de ojo verde... ahora sabía que mi parecido era con mi padre. -Te tengo un obsequio de bienvenida- caminó hacia un hermoso mueble tallado en alguna piedra, abrió el cajón y sacó un pequeño paquete-Espero lo encuentres de tu agrado- deposito el paquete en mis manos que no era mas grande que una hoja carta, pero si era grueso y pesado-

-gracias- besó mi frente delicadamente y me sonrió.

-De nada kanimu- la miré extrañada, mientras ella meneaba la cabeza. -Lo siento kanimu es una palabra de afecto, traducido podría ser dicho como cariño, de nada cariño- sonreí al sentirme tan reconfortada por una simple frase. -te veré mañana, hay mucho que aprender, Liza está en el cuarto de a lado, atravezando esa puerta- señaló una sencilla puerta color blanco que no había apreciado cuando entramos. -Espero encuentres dignos tus apocentos, puedes mirar cuanto quieras dentro de este cuarto, espero uses con sabiduría lo que te ha enseñado saskia- caminó hacia la puerta de jade por la que habíamos entrado, se giró de nuevo y me dijo - Por cierto... soy tu abuela- y desapareció por la puerta.

Solté un profundo suspiro, mientras lo que había sido mi vida hasta hoy cambiaba popr completo... que tacto... estas personas sueltan las cosas, esperando que lo asimile tan facil...

Ahora que estaba sola pude admirar la estancia, el suelo estaba cubierto por un mosaico de colores claros, lilas, grises y blancos, una pequeña sala estaba en medio de la recamara, en color azul aqua, los sillones eran enroscados en el respaldo, con un suave bordado de flores de liz en la orilla, la mesa de centro era de vidrio, dejé el pequeño paquete sobre la mesa, mientras exploraba el lugar, recorrí la pequeña estancia, hasta llegar a la delicada puerta blanca, que de nuevo estaba tallada en madera, con delicados trazos, la abrí cuidadosamente, para entrar en una habitación con paredes lilas, una pequeña cama estaba en el medio de la habitación, donde Liza dormía placidamente, ultimamente dormía mucho, entre sus brazos sujetaba a tamy, su osito de felpa... ¡Que hacía aqui su osito de felpa? miré en la habitación y encontré que sus juguetes favoritos estaban en una hermosa cómoda al otro lado de la habitación y agradecí por completo la idea, además de sentirme mas tranquila porque tendría algo que le era familiar, en un lugar que le era completamente extraño.

Salí de la habitación y regresé a la estancia, donde me senté y abrí el pequeño paquete, dentro un pequeño pero grueso libro me daba la bienvenida, empastado en tapas de cuero, lo abrí y en la primera hoja encontré una nota.

El libro es el mejor consejero, era de tu padre espero sea de tu agrado y te
ayude ahora, al igual que me ha ayudado a mi en algunas ocasiones.
Aunque la nota no estuviera firmada supe que la nota era de mi abuela... que raro era decir eso, nunca había tenido mas familia que mi madre, Liza, Eric y Martha, ahora tenía un padre, una abuela y una tía.

Abrí el libro al azar...

"Considera que a veces los sueños revelan mas de lo que uno quiciera saber
de si mismo"

La letra era estilizada, con suaves giros al termino de las letras, trazada suavemente... elegante, cuando quise leer mas... extrañamente las letras se disolvían en la pagina, cuando miraba directamente la frase, podía ver por el rabillo del ojo lo demás escrito, pero cuando intentaba leer, las letras se difuminaban y desaparecían en la hoja, fruncí el ceño, las cosas extrañas eran típicas de este lugar, le resté importancia, para evitar preocuparme, cerré el libro y lo aparté.
Tomé una pequeña caja y la abrí, un anillo que era una réplica perfecta de el que traía atado a la cintura estaba dentro, me lo puse en el dedo anular izquierdo admirando el detalle de la flor de liz en el centro de la pieza. Por último tomé el ultimo paquete, que era el mas pesado, le quité la delgada envoltura que lo cubría para encontrarme con un hermoso marco de madera, que tenía incrustadas hermosas piedras, que formaban una suave enredadera repleta de hojas y flores de todos los colores y tamaños, en la foto se veía a mi madre, más joven, quien tenía el cabello suelto sobre los hombros en unos suaves rizos, un suave vestido color verde envolvía su cuerpo, mientras una hermosa sonrisa adornaba su rostro, a su lado un hombre, de cabello obscuro y piel morena, en el que vi reflejadas mis facciones, naríz angulosa, pómulos marcados y unos centellantes ojos verdes... era guapo... era mi padre, fue entonces que me di cuenta que no me era del todo desconocido, lo había visto antes.... ¿En mis sueños?

Tomé el libro y lo abrí sin pensar, para caer en la misma frase:

"Considera que a veces los sueños revelan mas de lo que uno quiciera saber de si mismo"

¿Que significaba esto? me pregunté, mientras volvía la mirada al familiar rostro en la fotografía...

Comenten!!! jaja